Finalizamos esta serie de análisis con la división más potente de toda la NBA, una división que la última campaña logró meter a cuatro de sus cinco franquicias en los playoff. Una división que además cuenta con la presencia de los vigentes campeones, unos que maravillaron al mundo gracias a su juego la temporada pasada. Calidad, solidez e ilusión son algunos de los adjetivos que van unidos a franquicias como Rockets, Memphis, o Dallas. Por su lado, New Orleans tratará de encontrar su camino en el salvaje oeste, su juventud puede ser motivo para creer en ellos, aunque quizás no a corto plazo.

SAN ANTONIO SPURS: 62-20

Con la precisión de un reloj suizo, así dominó la NBA la temporada pasada el equipo de Gregg Popovich, tanto en regular obteniendo el mejor balance general como en playoff. Pase lo que pase esta campaña o las siguientes, los aficionados deberían poder disfrutar de cada momento que esta dinastía ofrece cuando salta a una cancha de baloncesto. La perfección mostrada en las finales ante Miami Heat pasará a la historia de este deporte, un legado que se empezó a forjar en 1997 con la elección en el draft de Tim Duncan, quién desde el primer momento demostró tener un impacto en la NBA capaz de llevar a la consecución del anillo de campeón de la NBA, 17 temporadas después la franquicia tejana cuenta con cuatro anillos más.

El éxito de los Spurs viene en gran parte por el excelso trabajo llevado a cabo en los despachos, su acertada política salarial, y los fichajes realizados, todos ellos a medida de esta plantilla, han ido conformando un plantel cuya profundidad y calidad terminan por resultar determinantes en temporadas cercanas a los cien . Para la 2014/2015 no se ha producido ninguna baja significativa en el que consiguió el campeonato, tan sólo alterado por la llegada del rookie Kyle Anderson procedente de UCLA, ¿Será otro diamante en bruto que pulirá Popovich? Los innumerables robos del draft a lo largo de su etapa al frente del banquillo tejano nos hacen intuir que así será. Sin ir más lejos, el último robo del draft se convirtió en MVP de las finales la temporada pasada, Kawhi Leonard, cuyo juego adquirió una dimensión que le proyecta como principal referente de la franquicia en el futuro.

De nuevo a los mandos de la nave de San Antonio estará el base francés Tony Parker, toda una delicia cuando físicamente no tiene problemas, inteligencia, capacidad para penetrar y tirar desde la larga distancia unido a su lectura de los partidos le convierten en uno de los tres mejores bases de la liga por méritos propios. Su suplente, Patty Mills, ha demostrado su capacidad para tener un sitio preferente en cualquier plantilla de la liga, pero ¿Dónde estar mejor que al lado del Popovich y en una franquicia aspirante a todo? Mismos argumentos se podrían aplicar a Danny Green, un escolta cuya regularidad y eficacia resultan determinantes para el éxito en estos Spurs. ¿Será el año en el que Belinelli aspire al premio de mejor sexto hombre de la NBA? Por calidad y talento no será…. Y llegamos a otra debilidad, Boris Diaw, jugador que recibirá medio millón de dólares como recompensa si no pierde la línea esta temporada. El francés, pasado o no de peso, es un jugador único en la liga, capaz de asumir cualquier función en cualquier posición, un comodín que además posee una calidad al alcance de muy pocos jugadores en la NBA, otro éxito en los despachos, como el del pívot brasileño, Tiago Splitter, cuyo rendimiento va a más cada campaña.

No sabemos con exactitud si serán 2 o 3 temporadas más las que podremos disfrutar de esta dinastía,tras cinco anillos, y un en el que sobrevoló la posibilidad de retirada de alguna de las piezas más importantes del equipo, sólo la falta de ambición puede parar a los Spurs, quienes de nuevo son candidatos a revalidar campeonato en la NBA.

HOUSTON ROCKETS: 54-28

Tras el fichaje a bombo y platillo de Dwight Howard la temporada pasada, la eliminación en primera ronda ante los Blazers parece poco botín para una franquicia que realizó una apuesta con la mirada puesta en el asalto a las finales de conferencia. La dupla formada con no consiguió plasmar en pista esa química que sí parecía haber fuera de ella. La anarquía y falta de un director de juego que potenciase las cualidades de ambos jugadores lastró a un conjunto que nos acostumbró tanto a exhibiciones ofensivas como exhibiciones de inconsistencia defensiva. Demasiada irregularidad por la cual se pagó un peaje muy alto en playoff. ¿Dará con la tecla del equilibrio Kevin McHale?

La salida de Chandler Parsons parece una mala noticia para la línea exterior de los Rockets, aunque la respuesta desde los despachos no se hizo esperar con el fichaje de Trevor Ariza y del griego Kostas Papanikola, que unidos a Terrence Jones deberían ser motivos suficientes de garantías, sin embargo aún quedan dudas de la fluidez del juego de los Rockets cuando el balón llega a Harden, no muy favorable de una mayor participación colectiva del resto de jugadores. Si se produce un cambio de chip en la mentalidad de Harden los Rockets elevarán su rendimiento considerablemente, pudiendo aspirar por fin a esas finales de conferencias añoradas desde la época de Olajuwon. La llegada de Joey Dorsey, procedente del Barcelona, supone mayor capacidad de intimidación en la pintura, y una cierta garantía en la rotación de un Howard aún lejos de su mejor versión. El único movimiento que nos hace mirar con escepticismo a esta franquicia es la llegada de Jason Terry, un jugador cuyos mejores años parecen haber pasado, especialmente visto el deplorable estado físico mostrado en Sacramento la temporada pasada.

Houston Rockets cuenta con una plantilla algo corta, especialmente llegados a la fase más importante de la temporada, los playoff. Si las dos estrellas dejan de lado su ego personal, enfocado a sus propias estadísticas, el equipo puede beneficiarse y estar en disposición de lograr esa solidez necesaria para alcanzar mayores cotas esta temporada.

MEMPHIS GRIZZLIES: 50-32

La franquicia de Tennessee llega varias temporadas rondando la posibilidad de realizar algo grande en la NBA, la temporada pasada puso en serios aprietos a Oklahoma en primera ronda, quién tuvo que llegar hasta el séptimo partido para doblegar a este correoso equipo dirigido por Dave Joerger. La salida de Lionel Hollins del banquillo parecía instalar algunas nubes sobre la franquicia, sin embargo la línea continuista, unida al fichaje acertado de algunos jugadores han conseguido mantener el rendimiento del equipo.

Esta temporada llega a Memphis el mítico alero Vince Carter, quien disfruta de sus últimos años en la NBA saliendo desde el banquillo mostrando un nivel competitivo muy alto, un claro ejemplo de cómo se ha de reciclar un jugador en función de las necesidades del equipo. El dúo formado por Carter, y Prince asegura un rendimiento regular, aunque físicamente ambos están algo lejos del nivel medio en la NBA. Nivel físico e intensidad tiene nombre y apellidos en Memphis, Tony Allen, quién con el paso de las temporadas aumenta su reputación como excelente defensor. La cara nueva la pondrá Luke Hancock, procedente de la prestigiosa Louisville, quién completó toda su formación universitaria antes de dar el salto a la NBA, su principal arma, el exterior. De nuevo los principales referentes de la franquicia volverán a ser el base Mike Conley, más maduro cada temporada que pasa, y los pívot Zach Randolph y Marc Gasol, del que se espera una gran temporada antes de firmar su siguiente gran contrato en 2015.

Capaces de poner en apuros a cualquier franquicia, la única preocupación de Memphis será la de garantizar su presencia en playoff, dado que la temporada pasada fue de las últimas en obtener plaza, a pesar de las 50 victorias obtenidas. Si las lesiones protegen a Memphis da igual la posición que tengan en playoff, o el rival, será el equipo que ninguna franquicia desea encontrarse en el camino.

DALLAS MAVERICKS: 49-33

La franquicia del excéntrico Mark Cuban no está acostumbrada a la tranquilidad, y éste ha sido uno de los veranos más agitados en los despachos de la franquicia tejana. Tras abordar sin éxito el fichaje de las grandes estrellas de la liga, aparentemente la transformación del equipo parece no dejar buen sabor de boca a los aficionados de Dallas, sin embargo analizando los cambios que se ha producido nos damos cuenta que el equipo se ha reforzado respecto a la campaña pasada, donde a punto estuvo de apear del camino al anillo a los Spurs en primera ronda.

La principal baja es la de su director de juego, Calderón, quién aportaba coherencia a la dirección de juego del equipo, y eficacia desde el perímetro. Para suplir la baja del español han llegado Raymond Felton, y Jameer Nelson, cuya irregularidad es motivo de preocupación para el conjunto de Rick Carlisle. Las incorporaciones en la línea exterior continúan con las llegadas de Richard Jefferson y Chandler Parsons, tan solo el segundo parece llenar el vacío dejado por la salida de Shawn Marion. Monta Ellis volverá a ser el principal referente anotador del equipo, junto al incombustible alemán Dirk Nowiztki. Sin olvidarnos de la remodelación sufrida en el juego interior, en la que la baja de Dalembert no parece suponer un problema visto las llegadas de Charlie Villanueva, o Tyson Chandler, quién tratará de reencontrarse con su mejor versión mostrada precisamente en Dallas, con quién obtuvo un anillo de campeón de la NBA, además de ser considerado como uno de los mejores defensores de la liga.

Una franquicia acostumbrada al ruido mediático generado por su propietario volverá a ser uno de los gallos más complicados en la conferencia Oeste, la capacidad de Carlisle para gestionar el equipo resultará clave para integrar rápidamente a todas las caras nuevas. Cuanto más rápido sea ese proceso de adaptación mejores resultados obtendrán estos Mavericks en esta temporada. A priori no deberían tener problemas para acceder con ciertas garantías a playoff.

NEW ORLEANS PELICANS: 34-48

Muchos analistas pronostican que Monty Williams será el primer entrenador cesado esta temporada en la NBA, un análisis que nos hace ver lo complicado que puede resultar para los Pelicans la 2014/2015. Tras varios años andando en el desierto, la franquicia por fin cuenta con un jugador nivel all star que puede ser capaz de elevar significativamente el rendimiento del equipo, estamos hablando de Anthony Davis, el jovencísimo poste se ha hecho un hueco en la NBA como principal atractivo de la liga. ¿Será capaz de llevar a los playoff a este equipo? El reto aún parece inalcanzable, principalmente por la falta de actores secundarios de garantías que acompañen a Davis en este objetivo.

Tyreke Evans, Eric Gordon, y Omer Asik deberían ser motivos suficientes para ilusionar a los aficionados de New Orleans, sin embargo sobre los dos primeros siempre hubo dudas sobre su rendimiento, llegando a estar en las principales listas de jugadores overrated de la NBA, por sus elevados contratos ambos son carne de traspaso en cualquier momento de la temporada. El caso de Asik es diferente, dado que no fue capaz de mostrar todo su potencial en Houston, fuera de rotación a la sobra de Howard. Si hablamos de jugadores sobrevalorados también podríamos incluir a Ryan Anderson, el ala pívot desde que firmó por los Pelicans ha estado muy lejos del nivel que le permitió firmar el gran contrato del que actualmente dispone. Sus problemas físicos no le han permitido rendir al máximo de su potencial, su mano desde el perímetro y capacidad para abrir defensas podría ser determinante para el equipo esta temporada. La llegada de Jimmer Fredette deberá aportar más consistencia en la anotación desde el perímetro. La posición de base parece estar cubierta con Jrue Holiday, Austin Rivers, y Russ Smith, ninguno de ellos garantiza regularidad a una posición clave en cualquier equipo. Como podemos ver, New Orleans Hornets cuenta con muchos nombres a tener en cuenta en todas las posiciones, las dudas sobre ellos, y sobre Monty Williams hace que estemos ante una franquicia que genera grandes incógnitas de cara a esta nueva temporada.

 

Por
Entrenador superior baloncesto. Especialista en baloncesto USA
Analista NBA para JGBasket