Se acercan los Juegos Olímpicos y la selección española es una de las favoritas a llevarse el oro, junto con Estados Unidos. Algo impensable desde que, en 1992, los norteamericanos incluyeron en su equipo a jugadores para formar lo que se denominó el Dream Team. Pero, ¿qué ha cambiado en los últimos veinte años para que la diferencia entre ambas selecciones se haya visto reducida? , ex atleta y preparador físico del Real Madrid, que ofreció una charla en el Campus JGBasket sobre Entrenamiento de fuerza, velocidad y velocidad de reacción en el baloncesto, sabe que este acercamiento se debe al trabajo físico específico que se ha venido realizando con los jugadores, lo que les ha permitido “ser más ágiles y fuertes de piernas”. Está claro que en la alta competición “la velocidad a la que se realiza cualquier gesto y la intensidad en cada segundo son determinantes”.

No solo tenemos que asociar la a los equipos profesiones, ya que es importante que los más jóvenes trabajen con vallas y escaleras, lo que les permitirá ganar en “fuerza, coordinación, agilidad, velocidad y técnica de carrera”. Existe la idea errónea de que los jugadores más rápidos son aquellos que mueven con gran rapidez sus piernas, pero nada más lejos de la realidad. Para ser muy rápido, “hay que tener mucha fuerza en piernas y pies y una gran velocidad de reacción”. Por eso, es bueno “dedicar unos quince minutos de cada sesión al trabajo de vallas y escaleras”. Con ello, se conseguirá “educar a los jugadores en el esfuerzo”, lo que supone una ventaja, porque si no se logran los objetivos, “estarán más preparados y en mejor disposición para lograrlos”.

Hay que insistir en que para ser más rápidos en la cancha, “la parte delantera del pie tiene que apoyar con fuerza y estar el menor tiempo posible en el suelo”. Por tanto, para conseguir progresar hay que “cuidar los detalles”. Para ello, es básico que el entrenador tenga unos mínimos conocimientos de preparación física y busque un método apropiado para cada edad, que le sirva también para aplicar “el volumen de carga y las repeticiones adecuadas para evitar que se lesionen”. Además, en las categorías de formación, el jugador fuerte es el que “maneja su peso corporal con facilidad y agilidad”. Hasta que no lo domine con soltura, “no se debe trabajar con cargas”.

Desde infantiles, se pueden realizar “ejercicios de equilibrio y fuerza individual o por parejas para trabajar el core” –cinturón formado por abdominal, oblicuos y lumbar que equilibra y soporta el peso principal del tronco–. Para Trapero, “son más útiles los que emplean todo el core conjuntamente”. Algunos ejercicios, que propone el preparador físico del Real Madrid y que pueden servir para trabajarlo, son: planchas, tumbados boca abajo en isometría; puente lateral con dos apoyos; giros desde una posición tumbada o de pie con balón; equilibrios en apoyo monopodal o bipodal; etc… Estos ejercicios son “más efectivos” que los habituales y más conocidos, que se realizan en la colchoneta, tumbados boca arriba o boca abajo. De esta manera, “podemos asesorarnos para incluir ejercicios de fortalecimiento del core progresivamente, que nos sirvan también para mejorar los gestos técnicos propios del baloncesto”.

Para muchos jugadores, el trabajo físico en ocasiones resulta monótono. Hay que tratar de que sean ejercicios “variados y entretenidos”, haciéndoles ver que este trabajo es “fundamental en su progresión”. Al preparador físico del Real Madrid le gustaría que pudiesen ver a los profesionales hacer el trabajo físico y darse cuenta de “cómo disfrutan”, realizando los mismos ejercicios que ellos hacen con sus equipos. Para los jugadores de alto nivel es “una forma de desconectar de la presión diaria”. Además, saben que “mejorando sus cualidades físicas, mejorarán su juego”.

Llega el verano y es el momento de disminuir el volumen de entrenamientos, pero siempre es bueno realizar un “descanso activo”. Para aquellos que vayan a la playa, pueden aprovechar la arena para trabajar y practicar otros deportes como el fútbol o el vóley playa. Trapero también recomienda que se hagan ejercicios con “las puntas o los talones, así como con la parte exterior e interior del pie”. No es aconsejable correr por la arena seca, ya que “tiene muchas irregularidades y puede cargar el sóleo o los gemelos”. Lo que ha dejado claro el preparador físico del Real Madrid durante su charla en el Campus JGBasket es que cualquier jugador que quiera puede mejorar su condición física.

 

Por Victor Escandón Prada
Gabinete comunicación Campus JGBasket