Se cumplen cincuenta años del asesinato de Kennedy y la teoría de la conspiración en torno a su muerte parece haberse trasladado a los despachos de los clubes ACB. Sólo llevamos cuatro jornadas y los gerifaltes de los equipos se llevan las manos a la cabeza por la falta de interés de la competición.

¿Se dan cuenta ahora? Dos años sin descensos, siempre los mismo equipos jugando la , a pesar de que no haya quedado, en los últimos años, ni entre los ocho primeros. ¿Cuál sería la panacea de los sistemas de competición? Muchos abogan por una regular sin playoff, pero qué pasa si el campeón se decide ya en abril, vaya últimas jornadas más insulsas.

En mi opinión, más que un problema de formato es un tema de estímulos. Si ya se sabe quién va a ir a la Euroliga, para qué le sirve al reinventarse año tras año y llegar a las semifinales de la si sólo se acaba clasificando para la Eurocup. Alguien se cree que si, en vez de disputar la segunda competición europea, hubiese obtenido plaza en la Euroliga, hubiese renunciado. Si nadie baja porque los equipos de la LEB Oro no tienen dinero para pagar el canon, qué emoción pueden tener ciertos .

Por otro lado, la preocupación de los clubes por la falta de ingresos publicitarios y televisivos se ve acrecentada con la desaparición del ente público valenciano. Fabra ha marcado precedente y, tras decidir cerrar su televisión autonómica, puede que le sigan otras Comunidades. Uno de los pocos mecenas que le quedaban a la competición doméstica puede desaparecer y con ellos una parte de la escasa difusión que tiene la ACB.

Es hora de cambiar, pero hay que meditarlo mucho, porque no todos los clubes tienen los mismos intereses y ponerse de acuerdo va a resultar una ardua tarea. Lo que sí está claro es que el formato de la Copa del Rey gusta y mucho. Ahora sólo hay que encontrar uno para la Liga que resulte igual de atractivo.

 

Por Víctor Escandón Prada
Periodista deportivo y entrenador superior de
Analista Liga Endesa para

Foto: / T. Parra