En estas fechas, son muchos los que tiran de los consejos que le daban sus abuelas a la hora de curar un catarro o una gripe. Desde el típico requemado a los vahos de eucalipto, cualquier opción es buena para buscar en casa una buena solución con la que mejorar.

Algunos equipos parece que con la crisis podrían optar por buscar recambios de jugadores en sus filiales, pero, sorprendentemente, no sucede así. El caso más claro es el de , uno de los clubes de cantera por excelencia, ha sustituido a Nogueira por Slokar (30 años). Los colegiales se encuentran en una situación complicada y han preferido tirar de la veteranía del esloveno –21 puntos en su debut– para salir del lío en el que se encuentran antes que apostar más por un jugador como Fran Guerra.

Slokar no ha sido el único veterano en regresar a un club español, Lubos Barton, a sus 33 años, ha firmado con el Valencia, pero la mala suerte ha hecho que en su debut en la Eurocup se lesionase y tendrá que estar tres semanas de baja. Una pena. La misma con la que se despidió Amaya Valdemoro, la mejor jugadora española de todos los tiempos, anunció su retirada entre lágrimas.

Tras el sorteo de la Lotería, los habrá que estén brindando con champán, celebrando que han sido agraciados con algún premio. Sin embargo, si alguien que tiene que estar contento el 22 de diciembre es Jacob Pullen, el azulgrana, muy cuestionado desde su llegada aprovechó la ausencia de Huertas para marcarse su mejor partido (25 puntos de valoración) y guiar al Barça a la victoria en Fuenlabrada.

Con el sistema de competición en entredicho, el sigue a lo suyo y consiguió una victoria con doble valor, ya que venció en la Fonteta, dejando al conjunto taronja a dos triunfos. Los de Laso están intratables y logran el mejor inicio en la historia del club con un 23-0, que deja bien claro que este año aspiran a ganarlo todo.

Endesa llegó a la ACB con la clara intención de dar luz a una que, poco a poco, está perdiendo su brillo. La eléctrica esperaba que su nombre apareciese asociado al en el mejor momento de su historia, pero ha saltado a la palestra por un motivo bien distinto: la subida de la luz. A este paso, los pocos espectadores que tienen las retrasmisiones de van a verse reducidos, ya que tendrán que apagar sus televisores y tirar de imaginación para poder pagar las facturas.

 

Por
Periodista deportivo y superior de baloncesto
Analista para

Foto: ACB Photo / M.A. Polo