Con la llegada de las fiestas navideñas, hay equipos que no siguen entrenando por la ausencia de muchos jugadores o simplemente porque las instalaciones en las que habitualmente entrenan no se encuentran abiertas en esa época. El problema es que los jugadores pueden pasarse casi tres semanas sin y volver a competir de inmediato sin estar en las mejores condiciones.

Además, si los jugadores intentan entrenar por su cuenta, se encuentran con la dificultad de que debido a la lluvia o las bajas temperaturas les resulta muy complicada realizar una al aire libre. Por eso, desde queremos ofrecer una serie de en los que trabajar cada fundamento sin necesidad de contar con una canasta y que se pueden realizar en cualquier espacio cerrado con solo un balón de y algún que otro elemento muy común.

Empezaremos con el , el fundamento más sencillo de trabajar en estas condiciones. Cualquier trabajo que hagan es bueno, pero podemos insistirles en que trabajen los cambios, precedidos de una finta (con el balón, con los pies, con los hombros…) y siempre seguidos de un cambio de ritmo. Para ello, necesitarían quizá un espacio más grande. De ahí que lo más idóneo es que trabajen manejo de balón en estático y, como les puede resultar aburrido, que introduzcan una pelota de tenis. Con ella pueden trabajar con una mano, mientras que con la otra pueden ir apoyando y recogiendo la pelota tras depositarla en el suelo. El trabajo puede ir evolucionando, botando con una mano y con la otra, lanzando la pelota al aire y recogiéndola sin dejar de botar. La siguiente evolución se produciría introduciendo ya cambios de mano, el jugador lanza la pelota de tenis al aire y trata de hacer el mayor número de cambios antes de recoger la pelota sin que caiga al suelo.

En cuanto al pase, si lo van a realizar en un garaje o en un soportal la pared puede que ya esté desgastada, pero para evitar problemas y por si se realiza en otro lugar, es bueno pedir que les dejen una sábana para poner en la pared y que el balón impacte en ella. Se puede dibujar una diana o simplemente un cuadrado de unos 30-35 centímetros. A partir de aquí, el jugador se pone a una distancia de unos tres metros y trabajan el pase con ambas manos, intentando acertar en el centro del cuadrado. Pueden ir separándose y variando los diferentes tipos de pases: de pecho, picado, por encima de la cabeza o, incluso, por detrás de la espalda.

En lo referente al , ya explicamos en otro artículo que se puede trabajar la mecánica con el jugador tumbado boca arriba en el suelo, lanzando el balón hacia arriba, realizando una correcta mecánica para que caiga en línea recta. Otro buen ejercicio, podría ser que el jugador se coloque en posición de mecánica de tiro, lanzando el balón como si hiciese un tiro, estirando bien la mano, y tratando de que caiga siempre en un punto fijo, que haya marcado previamente.

Incluso también pueden trabajar la defensa. Al igual que antes usaban la pared para trabajar el pase, pueden usar la pared para trabajar el deslizamiento defensivo. Con una buena posición defensiva, van lanzando el balón, en diagonal, contra la pared con la mano hacia el lado que se vayan a desplazar y, después de lanzar, realizan el desplazamiento defensivo para coger el balón y continuar. Cuando lleguen al , realizan el mismo ejercicio hacia el otro lado con la mano contraria. También pueden colocarse en un lado y, con el balón a la altura del hombro, dejarlo caer para desplazarse a otro punto que haya fijado para ir y volver deslizándose defensivamente, tratando de llegar antes de que el balón de un número determinado de botes.

Lógicamente son ejercicios sencillos para realizar en situaciones concretas en las que no se cuenten con los medios necesarios, pero muy útiles para que sigan activos durante las vacaciones y puedan seguir progresando.

 

Por
Periodista deportivo y superior de baloncesto
Gabinete técnico JGBasket