Arranca el y la selección de Sergio Scariolo vuelve a ser la favorita para alzarse con su cuarto Europeo. En una competición marcada por las bajas, España es uno de los conjuntos más renovados con respecto a los Juegos Olímpicos de Río, seis caras nuevas para sustituir a José Manuel Calderón, Sergi Llull, Rudy Fernández, Víctor Claver, y . Pero el potencial sigue intacto.

Las nuevas incorporaciones, con hambre de títulos y de demostrar su valía, serán los encargados de secundar a los Gasol y dar ese plus de calidad que permita a los españoles estar en la lucha por las medallas. La aparición de los Hernángomez, Juancho y Willy, es una gran noticia para los aficionados que ven que hay vida más allá de la generación del 99. El núcleo duro del (Guillem Vives, Joan Sastre, Fernando San Emeterio y Pierre Oriola), que se proclamó la pasada temporada de la , aportará intensidad a un sobrado de talento.

En este formato multisede (Finlandia, Rumanía, Israel y Turquía) que se ha inventado la FIBA en los últimos campeonatos, España jugará en Cluj-Napoca, ciudad rumana conocida por ser la cuna de Drácula. Allí, los de Scariolo tendrán que enfrentarse a Montenegro, República Checa, Croacia, Hungría y Rumanía. A priori, el rival más difícil sobre el papel serán los croatas, que, aunque no contarán con dos de sus (Mario Hezonja y Ante Tomic), tienen un gran equipo, liderado por los NBA, Bojan Bogdanovic Dragan Bender y Dario Saric. Y será, en teoría, el candidato junto con España para alzarse con la primera plaza de grupo.

El primer rival de los actuales campeones de Europa será Montenegro, una selección rocosa, no exenta de talento, de la mano de Nikola Vucevic, el valencianista Bojan Dubljevic y Tyrese Rice, que intentará resarcirse de su mal temporada en el Barça. En cuanto al resto de que conforman el grupo C, República Checa, Hungría y Rumanía parecen estar un nivel por debajo de los españoles, siendo estos dos últimos conjuntos, los claros candidatos a quedarse fuera de los cuatro puestos que dan acceso a los octavos de final.

La competición es larga y habrá que ir viendo cómo se encuentran y evolucionas las diferentes selecciones, pero antes de arrancar el campeonato, junto con España, otra de las grandes favoritas es Lituania, que mantiene el bloque con el que se proclamó subcampeona de Europa en 2015 y que volverá a tener a Valanciunas como referente. A pesar de las bajas, no se pueden descartar ni a Francia ni a Serbia. Esta última se ha visto muy mermada en los últimos días por las bajas de Nedovic y Kalinic, que se unen a las de Teodosic, Jokic y Raduljica, pero Djordjevic siempre sabe exprimir al máximo sus equipos y hacerles muy competitivos. No podemos olvidarnos tampoco de Turquía, que será anfitriona en la fase final y siempre ha dado su mejor cara en los campeonatos celebrados en su casa. Y siempre hay alguna sorpresa, una de las candidatas a ser la revelación del campeonato es Georgia que, con Shermadini y Shengelia, ha realizado una gran fase de preparación, ganando a rivales de entidad. Esto no ha hecho nada más que comenzar, así que lo importante es ir paso a paso y disfrutar del Eurobasket.

 

Por
Periodista deportivo y entrenador superior de baloncesto
Gabinete comunicación

Foto: FIBA Europe