Por fin llegó la final. Tras una semana más propia de la postemporada con la renovación de Tomic y el fichaje de Trey Thompkins, confirmado por su (Nizhny), por el Real Madrid, la lucha por el título quedó en un segundo plano. La no es peccata minuta. Ambos tienen la necesidad de vencer por motivos bien diferentes, los de Laso quieren sumar el pleno de títulos para cerrar una temporada histórica, mientras que los blaugranas están obligados a ganar para no quedarse en blanco.

Después de unos primeros minutos de tanteo, el Madrid cambió de ritmo y, con tres triples consecutivos, cogió la primera gran (27-17), el Barça lo intentaba de la mano de Navarro y Hezonja, pero sus puntos no eran suficientes para recortar la renta de los blancos, que seguían anotando con suma facilidad para dejar, al descanso, el marcador en 47-40, dando la sensación de tener una marcha más que su rival.

Los de Xavi sabían que las opciones de victoria pasaban por las manos de un Tomic que, hasta este duelo, promediaba ante los blancos 16 puntos y 23,6 de valoración, pero no tuvo su día y cuajó uno de sus peores partidos con la camiseta azulgrana (2 puntos y -1 de valoración). Su nefasta actuación hizo que, en los momentos decisivos del encuentro, jugase Pleiss.

Tras un tercer cuarto en el que se mantuvieron las ventajas, aunque con un ritmo anotador mucho más bajo (59-53), se llegó a los últimos diez minutos, con opciones para ambos conjuntos, aunque el Barça necesitaba un plus si quería llevarse el pulso porque los locales parecían tener controlada la situación.

Un de Maciulis –sus únicos tres puntos– y una canasta del Chacho parecían dar la estocada definitiva a los azulgranas (66-55). Con Tomic desaparecido, Navarro lesionado y Abrines inédito, emergió la figura de Hezonja. Tres triples del croata y, otra vez, el partido en un puño. Ahí apareció –al que vuelven a tentar desde la NBA– para dar tranquilidad a su equipo con un rebote ofensivo y el acierto desde el tiro libre, sellando el primer triunfo de los de Laso.

Si el Barça quiere reconducir la situación necesita que se sumen efectivos a la causa, ya que sólo con Hezonja no le vale para ganar a un Madrid que no tuvo su mejor versión. Esperemos que el alero azulgrana no tenga que volver a repetir las declaraciones que le defenestraron al banquillo y en las que afirmaba que, ante los blancos, “siempre nos pasa lo mismo, es una vergüenza lo que hemos hecho”.

Final ACB

Primer partido. Real Madrid, 78 – Barça, 72

 

Por
Periodista deportivo y entrenador superior de baloncesto
Analista Endesa para JGBasket

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