Sin fe, así saltó el Barça al Palau en el segundo envite de la eliminatoria . El choque duró menos de diez minutos, lo que tardó en anotar quince puntos y cerrar el primer cuarto con una renta inalcanzable para los de Xavi Pascual (31-20). El partido había terminado, no sólo por la ventaja, sino por la sensación de que había un mundo entre ambos conjuntos. Cada balón dividido, cada rebote largo, siempre caía en manos de los de Laso, mucho más intensos que su rival.

El Barça, al igual que le pasase en el primer duelo, no encontró consistencia en ninguna faceta del juego y Tomic volvió a tener un día gris, que maquilló desde el tiro libre, siendo superado claramente por Ayón en ambas zonas. A falta de referentes ofensivos, Doellman -24 puntos- cogió las riendas del ataque blaugrana, pero fue insuficiente. Los de Xavi Pascual necesitan a más de un jugador para poder plantar cara al Real .

El resto del partido fue un querer y no poder azulgrana, con ventajas que nunca bajaron de los quince puntos. Laso aprovechó para dar minutos a los menos habituales y éstos respondieron, todos los jugadores que participaron en el choque anotaron al menos cinco puntos. El único que se quedó, de nuevo, sin jugar fue Bourousis, el pívot griego ya hace tiempo que no entra en los planes del técnico blanco.

La final se va a Barcelona con un 2-0 y con la sensación de que, o mucho cambian las cosas, o el título de la parece tener un claro color madridista. El Barça ha dado una imagen de equipo ramplón, cansado y en manos de un Madrid que hizo con ellos lo que quiso. Con la duda de Navarro para el tercer partido, Xavi Pascual tiene que cambiar el chip de sus jugadores para intentar alargar la serie y no quedarse en blanco en un año en el que han realizado una fuerte inversión en fichajes.

Primer partido. Real Madrid, 78 – Barça, 72

Segundo partido. Real Madrid, 100 – Barça, 80

 

Por Prada
Periodista deportivo y entrenador superior de baloncesto
Analista Liga Endesa para JGBasket

Foto: ACB Photo