Ya hay campeón . Golden State se llevó su segundo anillo en tres temporadas después de derrotar a los Cavs en el quinto partido y firmar el 4-1 en la serie. Con un Kevin Durant superlativo –35,2 puntos, 8,4 rebotes y 5,4 asistencias por partido–, MVP de las Finales, los de la Bahía se resarcieron de la derrota del año pasado, vengándose así de sus máximos rivales.

Después de quedarse a un paso de conseguir los playoffs perfectos –15-1, finalmente–, los de Steve Kerr tenían su segundo match ball, el primero ante su público, no querían dejar de pasar la oportunidad de cerrar las Finales para no remover los fantasmas de la temporada pasada y evitar que Cleveland se metiese en la serie. Los más perspicaces barruntaban que el cuarto partido tendría color local, no sólo por el orgullo de no perder por 4-0 sino también por las noticias que apuntaban que ese resultado suponía una gran pérdida de dinero para las arcas de los Warriors. Una franquicia que tendrá que rascarse el bolsillo si quiere mantener el bloque de esta campaña.

Se esperaba más de esta final, los dos mejores equipos sobre el papel presagiaban un gran espectáculo, pero después de los dos primeros partidos, con triunfo clarísimo para Curry y compañía, los amantes del confiaban en que la historia diese un giro en Cleveland, pero el tercer partido no cambió el rumbo de la eliminatoria y el título era cuestión de tiempo.

Durant llegó a Golden State para esto, para alzarse con el título y, a pesar de las duras críticas recibidas por preferir ser uno más que liderar una franquicia, ha demostrado que entre los mejores, también puede ser el mejor. Ha jugado una final espectacular, siendo decisivo en los momentos claves y resultando determinante en los desenlaces del tercer y quinto encuentro.

Por su parte, LeBron volvió a perder otra final, quinta de ocho disputadas, y ahora volverán los rumores sobre su posible salida de Cleveland, al Rey se le están agotando las balas y ha quedado demostrado que la plantilla no ha rendido cuando tenía que hacerlo, sólo él y Kyrie Irving han estado a la altura, totalmente insuficiente para acabar con la artillería pesada de los Warriors.

El año pasado sonó la flauta y los Cavs pudieron derrotar al mejor equipo de la historia de la Regular (73-9), pero la llegada de Durant esta temporada ha sido ya demasiado para un equipo que sigo dominando el Este, aunque este año haya sido, sorprendentemente, superado por Boston. No han pasado ni 24 horas y ya empiezan los rumores de las estrellas, ansiosas del codiciado anillo, que puedan rodear a LeBron James como Carmelo Anthony o Chris Paul.

 

Por
Periodista deportivo y superior de baloncesto
Gabinete

Foto: NBA Photo