Hablar de jugadores no siempre es sinónimo de éxito. Sin ir más lejos, Eslovenia ha sido, en los últimos años, una cantera para la norteamericana, llegando a contar con seis jugadores militando a la vez en equipos estadounidenses y lo máximo que ha conseguido es un cuarto puesto en el Europeo 2009. En este Mundial, sólo cuenta con Goran Dragic, que milita en los Rockets, y no le va nada mal.

A qué viene esta reflexión. Pues porque me resulta curioso el apelativo que se le ha puesto a la de ÑBA. Se les calificó así por el gran número de jugadores que habían cruzado el charco y por su juego rápido y espectacular, con el que se le podía hacer frente a los Estados Unidos. Pero si uno analiza el juego español nada tiene que ver con el norteamericano. Además, de que le vale a estar en la NBA si es el último jugador en la rotación de en el partido más importante hasta ahora en la competición. Cada selección tiene que buscar sus propias señas de identidad e identificarse con ellas sin mirar de reojo al prójimo.

A España le tocó descansar, pero el Mundial sigue a un ritmo frenético y demostrando que, cada vez, hay menos Cenicientas. Sólo Estados Unidos sigue a lo suyo. Otra paliza, en esta ocasión la damnificada fue Nueva Zelanda, a la que ni la haka le sirvió para meter un poco de miedo en el cuerpo a los de Krzyzewski.

Tras haber plantado cara a los estadounidenses durante tres cuartos, Turquía volvió a la competición. Quizá el desgaste del anterior choque les haya pasado factura porque no fueron ni la sombra del que asombró el domingo en Bilbao. En frente tenía una selección ucraniana que necesitaba ganar para aclarar su futuro y seguir haciendo soñar a un país inmerso en una guerra. Los pupilos de Fratello consiguieron llevar el partido a su terreno, imprimiéndole un ritmo lento que desesperó a los turcos.

En el D, México consiguió sumar su primera victoria y todavía mantiene opciones de clasificarse gracias, en parte, al triunfo de sobre Lituania. Lo que aprieta aún más la clasificación, dejando a Eslovenia líder en solitario y a Corea, prácticamente, desahuciada.

 

Por Prada
Periodista deportivo y superior de
Analista Mundial 2014 para JGBasket

Foto: FIBA