Después del éxito de su libro El partido que cambió la : El streetball en Nueva York ya no será lo mismo. Antonio Gil ha querido dar a conocer a uno de los mejores jugadores europeos de la del : Sabonis. El corresponsal de Gigantes y Basket4us en Estados Unidos repasa en Arvydas Sabonis: El zar lituano la carrera del pívot y las dificultades políticas y deportivas que tuvo que superar para convertirse en el jugador determinante que ha sido. Su huella es imborrable y su recuerdo sigue, aún hoy, muy presente en todos los equipos en los que ha jugado.

 

Antonio Gil en el Basketball Hall of Fame– ¿Por qué un libro sobre Sabonis?

– Por una sencilla razón, porque me lo propuso Juan Carlos Rentero, editor de Ediciones JC, con quien ya salió publicada mi primera obra El partido que cambió la historia. En un principio intenté escaquearme, pero al final Juan Carlos me acabó convenciendo y no me arrepiento de haberle hecho caso. Él estaba convencido de que Arvydas Sabonis era un personaje con una historia realmente interesante y merecedora de un libro y después de estar a vueltas con ella durante muchos meses no puedo decir lo contrario.

 

– ¿Qué significa el pívot lituano para la historia del baloncesto europeo?

– Significa un antes y un después. Sabonis cambió por completo el concepto de pívot en el baloncesto europeo e incluso posteriormente en la cuando por fin pudo y quiso dar el salto al profesionalismo norteamericano. Cambió el juego por completo y demostró que se podía controlar por completo un partido sin necesidad de anotar 20-30 puntos. No ha habido un jugador tan dominante y con un repertorio tan amplio como él en la historia del baloncesto. Últimamente se está hablando mucho en Estados Unidos de que Marc Gasol es una versión sin lesiones de Arvydas Sabonis y creo que ése debe ser uno de los mejores piropos que le pueden tirar a un center como Marc.

 

– ¿Qué destacarías de su juego?

– Lo que voy a decir es en cierto modo el argumento alrededor del que gira el libro. Sabonis fue un jugador que supo adaptar su juego y su físico a las circunstancias de cada momento. Las lesiones le marcaron durante muchos años y le impidieron reinar sólo a base de superioridad física, y él supo irse reciclando a medida que se le complicaban las cosas para no dejar de ser siempre el faro que iluminaba a un conjunto hasta la victoria. Pudo haberse retirado a las primeras de cambio o convertirse en un jugador de segunda fila cuando las lesiones casi acaban con su carrera, pero lejos de ello se redibujó y siguió dominando.

 

– ¿Fue un adelantado a su tiempo?

– No sé si un adelantado a su tiempo, pero desde luego que fue algo a lo que para nada se estaba acostumbrado en el baloncesto mundial. Tener a Sabonis rondando la pintura no era un peligro sólo porque pudiera anotar, rebotear o taponar, sino porque su mera presencia en la zona creaba juego y facilitaba el trabajo a sus compañeros.

 

– Su lesión condicionó su salto a la NBA, ¿a dónde crees que hubiese llegado si no hubiese roto el tendón de Aquiles?

– Es la pregunta del millón. Te puedes imaginar que ya se la he hecho yo a toda persona con la que he hablado para escribir el libro… Arvydas Sabonis es el abanderado del concepto “What if?”. Nadie sabe dónde podría haber llegado ni dónde hubiera estado su techo, pero está claro que hubiera llegado mucho más lejos y que su techo hubiera estado mucho más arriba. Decir esto es decir bastante, pero depende de la imaginación de cada uno. Eso sí, llegar donde llegó con el lastre de las lesiones fue una auténtica barbaridad.

 

– La Guerra Fría tampoco contribuyó mucho a su proyección fuera de la URSS.

– No, claro que no. Ésta es otra parte importante del libro desde mi punto de vista. Al margen de lo que es la carrera deportiva de Sabonis, mi intención era dotar al libro de una moraleja de superación personal y también de un trasfondo político con el que entender por qué la historia de Arvydas Sabonis es tan fascinante. Bajo el mandato de la URSS, la capacidad de movimiento que tenía él y cualquier otro jugador era limitadísima. Los miembros del equipo nacional eran poco menos que soldados y todo eso marcó también un momento en su vida. La independencia de Lituania fue un punto de inflexión básico para su crecimiento profesional.

 

– ¿Qué supuso para la ACB contar con un jugador como él?

– Supuso muchísimo para la ACB, pero al mismo tiempo también supuso mucho para Sabonis poder jugar en España. Una relación de beneficio mutuo. La ganó notoriedad mediática y puede presumir de haber contado con uno de los más grandes jugadores de la historia del baloncesto mundial. A su vez, pudo recuperarse de sus lesiones en Valladolid y volver a dominar en el Real Madrid antes de dar el salto a la NBA.

 

– ¿Qué expectativas se generaron a su llegada a Portland?

– Unas expectativas muy altas, más que nada porque a Sabonis se le llevaba esperando muchos años. Los nunca se rindieron con él y trabajaron constantemente para que Sabas acabase jugando finalmente en la NBA. Partiendo de esta base, se esperaba mucho de un jugador por el que se había dado tanto sin recibir nada a cambio hasta que desembarcó en la Liga. Una vez que sucedió, cumplió con creces.

 

– ¿Cambió la imagen que se tenía de Sabonis tras su paso por la NBA?

– Aquí en la NBA se sigue hablando mucho de él y en Portland es poco menos que un icono. Sabonis fue un jugador atípico en la Liga, y no sólo en lo relacionado con la posición de pívot. Era una persona muy generosa en la cancha y hacía mejores a sus compañeros sin estar en ningún momento obsesionado con los números personales. La victoria era lo más importante para él y su mentalidad de competidor nato no se podía pagar con dinero. Cosas como esas marcan, y más aún en la NBA.

 

 

Entrevista realidada a Antonio Gil por Prada

 

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Publicada el: 13 mayo 2013 14:13 pm