Sin duda Sergio Rodríguez es una de los grandes protagonistas a nivel individual dentro del panorama del baloncesto europeo, sus exhibiciones tanto en la como en la levantan del asiento a los aficionados, no sólo del Real , su actual equipo, si no de cualquier amante al mundo de la canasta, por ello no es de extrañar que sea uno de los principales aspirantes a lograr el de ambas competiciones.

Más allá de admirar los highlights a los que nos suele tener acostumbrado todos los partidos vamos a detenernos en el impacto que tiene sobre el juego del conjunto dirigido por Pablo Laso, y cuál es su aportación al mismo a nivel individual.

A nivel colectivo su irrupción en pista desde la segunda unidad eleva el ritmo de los partidos de forma inmediata, el ritmo frenético que imprime a los partidos generalmente satura a los rivales de tal forma que inevitablemente les conduce al colapso. La madurez que Sergio Rodríguez está alcanzando le permite desplegar el tempo adecuado para cada momento del partido, controlando el ritmo del mismo a su antojo, y ese es un arma que tan sólo unos pocos privilegiados tienen en Europa (Diamantidis, Spanoulis, o Huertas). El crecimiento en la dirección de juego a nivel estático permite generar numerosas situaciones para que el resto de jugadores talentosos del Real Madrid puedan lucir sus virtudes, hacer mejor a sus compañeros es una de las labores principales de este magnífico base.

Pero la gran arma de Sergio es el juego con espacios a toda pista, y es que en el momento que el Real Madrid obtiene el control de la posesión tras rebote o canasta es el principal encargado de lanzar el del conjunto blanco. En este aspecto ofensivo no hay jugador que se le acerque, y es que a su endiablada velocidad, y su excelente manejo del balón, hay que sumar el inmenso talento innato que tiene para la generación de ventajas a través del pase, y su excelente visión de juego. Sus conexiones no se limitan sólo a los jugadores perimetrales, la cantidad de puntos que Sergio genera en para los jugadores interiores del Real Madrid causa estragos en las defensas contrarias.
Gran parte del éxito en el juego rápido viene generado por el elevado nivel defensivo que muestra el conjunto blanco, la intensidad que imprimen en cada jugada conduce a elevar el número de pérdidas del rival, y bajar sus porcentajes, que unido al control del rebote permite obtener numerosas situaciones a lo largo de los partidos para desplegar ese juego rápido. Y en ese plano también se ha producido un incremento significativo en el rendimiento de Sergio Rodríguez, que se ha quitado esas etiquetas que le perseguían desde su debut en ACB, y tras su paso por la NBA de defensor blando en el 1×1, o en el juego de . El trabajo en el día a día de Pablo Laso, y sus ayudantes, Hugo López y José Ramón Cuspinera, es el artífice que se haya producido esta transformación en el jugador excelso que es en la actualidad.
A nivel estadístico observamos algunos puntos interesantes a comentar, el primero de ellos era otra etiqueta que le perseguía desde hace años, sus bajos porcentajes en el desde la línea de 6,75. A lo largo de los últimos tres años sus porcentajes se han elevado cerca de 10 puntos, pasando de un discreto 31%, y 33% en sus primeros dos años, a unos magníficos 44%, y 41% en las dos últimas temporadas, ese aumento de confianza le ha permitido elevar su media de puntos, y sobre todo ha servido para añadir otra muesca más a su repertorio, aumentando las amenazas sobre las defensas rivales, que tendían a flotar en exceso cuando se encontraba alejado del aro. Incluso hemos comprobado su capacidad para realizar tiros de tres puntos saliendo de bloqueos indirectos para recibir pase, y sin levantarse al aro.
Donde resulta un Sergio Rodríguez es en el juego sobre bloqueo directo, si hubiese una estadística capaz de indicarnos qué jugador genera más opciones de ventaja para sus compañeros, y el porcentaje de aprovechamiento de las mismas, no hay duda que ocuparía el primer puesto. Una de sus principales armas es ver cómo ataca al defensor del bloqueador en el eje central, generando la eterna duda, ¿Defiendo a Sergio o la continuación del bloqueador?, normalmente da igual la reacción del defensor, y de las ayudas, la lectura es impecable obteniendo ventaja en más del 70% de las ocasiones. Quizás este hecho explique cómo sus porcentajes en lanzamientos de dos puntos ronden el 55%, una cifra elevada para los bases. El a media distancia tras bloqueo es una de las situaciones de finalización preferidas de Sergio, tanto en la Liga Endesa como en la Euroliga.
Hay una relación directa entre el impacto que tiene en el juego de Real Madrid, un mayor tiempo que pasa el balón en sus manos, y el número de faltas que es capaz de generar por partido, es curioso que no aparezca a nivel individual entre los diez primeros en esta lista en la Euroliga, ni entre los 15 primeros en la Liga Endesa, pero no hay duda que si analizamos el por qué el Real Madrid si aparece en el top 3 en ambas competiciones la figura de Sergio Rodríguez tendría mucho que decir al respecto. Sería muy interesante si tanto Euroliga como la Liga Endesa nos ofreciese el número de faltas que genera el Real Madrid en el tramo en el que Sergio está en pista, especialmente las forzadas gracias a los desequilibrios generados por el base canario. De todas formas, cuando acude a la línea de tiros libres sus porcentajes rondan el 90%, todo un seguro de vida para su equipo.
Con una media en pista de 21 minutos por partido es significativo comprobar cómo es el líder en asistencias de la Liga Endesa con 5,7 pases de canasta, o cuarto en la Euroliga con casi 5 asistencias por partido. ¿Cuántas de ellas se producen en contraataque?, otro aspecto estadístico que sería interesante para analizar. Al igual que, ¿Cuántas de ellas se producen gracias a recuperaciones del propio Sergio?. Y es que como hemos comentado en el plano defensivo también podemos observar un mayor impacto. Al elevar su nivel de intensidad curiosamente ha disminuido el número de faltas por partido respecto a otras campañas, quizás el no cometer errores de concentración haya ayudado a encontrar ese equilibrio.
No hay duda, Sergio Rodríguez es por méritos propios el jugador con mayor impacto en lo que llevamos de temporada, la admiración que profesa su juego alcanza a todos los aficionados al baloncesto, independientemente del color de sus equipos, y es que el talento unido al trabajo lo único que consigue es esa admiración que muy pocos privilegiados alcanzan a lo largo de sus carreras. Ojalá conserve este magnífico estado de forma, y por qué no, siendo exigentes (y seguro que Sergio lo será consigo mismo), continuar esa evolución magnífica en el futuro.

Por
Entrenador superior baloncesto
Gabinete técnico JGBasket

Foto: ACB Photo