Los norteamericanos se enfrentarán a España en la lucha por el oro después de romper el partido en el tercer cuarto. Los de Krzyzewski contrarrestaron las defensas alternativas de los argentinos a base de triples, dieciocho en total –cinco de Durant y cuatro de Carmelo–, y acabaron venciendo por 109-83.

tenía muy claro el guión del tipo de partido que quería para tener alguna opción de llevarse la victoria ante Estados Unidos. Pero hoy por hoy plantearle cara a los norteamericanos es una misión casi imposible. Cada partido, a excepción del de Lituania, es casi un calco a los anteriores. Los equipos que consiguen poner en un aprieto al Dream Team lo hacen hasta el descanso. Ahí parece que, tras la salida del vestuario, las estrellas despiertan de su letargo y acaban con cualquier tipo de duda. Y así fue frente a los albicelestes.

Con un inicio de encuentro arrollador, en el que Kobe Bryant llevaba el mando, los estadounidenses ponían rápido tierra de por medio (18-6), pero si algo tiene la selección argentina es su coraje y competitividad. Lejos de rendirse empezaron a plantar problemas a los de Krzyzewski, alternando diferentes defensas, que dificultaban el juego norteamericano y permitían a los argentinos, con un parcial de 1-11, cerrar los primeros diez minutos a sólo cinco puntos (24-19).

Con la misma dinámica empezó el segundo cuarto, los argentinos trataban de aguantar, de la mano de un gran Ginóbili, las embestidas norteamericanas. Parecía que se le atragantaba al Dream Team el entramado defensivo que había dispuesto Julio Lamas. Pero el equipo de estrellas que conforman esta selección anotan casi sin querer. De ahí que, a pesar de no jugar con soltura y sentirse incómodos en sus ataques, llegaron al descanso con cuarenta y siete puntos.

En la reanudación, Argentina trataba de aguantar las embestidas y, en el ecuador del tercer cuarto, se mantenía a ocho puntos (59-51). Ahí se acabó el partido. Lebron y Durant, en un abrir y cerrar de ojos, se encargaron de bajar a los albicelestes de la nube y con un parcial de 15-6, finiquitaron el encuentro y las esperanzas argentinas.

Con todo decidido, el último periodo sirvió para saber cuál sería la diferencia definitiva y para ver a Carmelo anotar cuatro triples, manteniendo ese particular duelo con Kevin Durant, que sumó cinco, para ver quién es el mejor tirador estadounidense. Al final, 109-83, con un 43% de acierto en triples (18/42). Argentina salió con la lección aprendida a estas semifinales, queriendo evitar que se repitiese el resultado de la fase de grupos (126-97), pero no pudo ser y tendrá que pelear por el bronce frente a Rusia.

 

Estados Unidos, 109 (24+23+27+35): Paul (10), Bryant (13), Durant (19), Lebron (18) y Chandler (4) –quinteto titular–. También jugaron: Westbrook (7), Williams (6), Iguodala (2), Love (9), Harden (3), Davis (–) y Carmelo (18).

Argentina, 86 (19+21+17+26): Prigioni (–), Delfino (15), Ginóbili (18), Nocioni (7) y Scola (15) –quinteto titular–. También jugaron: Mata (–), Campazzo (7), J. Gutiérrez (6), L. Gutiérrez (9), Jasen (2) y Kammerichs (4).

 

Por Victor Escandón Prada.
Periodista y entrenador superior de baloncesto
Analista JJOO para JGBasket