Llegó el momento decisivo, tras grandes críticas por parte de todos los sectores baloncestísticos (entrenadores, jugadores, directivos y afición) y del enfrentamiento FIBA-Euroliga, Scariolo se vio obligado a dar la lista de 24 preseleccionados para la primera ventana que tendrá lugar del 22 al 28 de noviembre, con dos enfrentamientos ante Montenegro y Eslovenia.

Un grupo en el que no se encuentra ningún jugador de la como era lógico, ya que la FIBA se atreve a enfrentarse a los países que participan en la Euroliga, amenazándoles con excluirles de las competiciones, pero no con Estados Unidos, porque qué sería de un Mundial sin las estrellas estadounidenses. Los norteamericanos ya habían anunciado que participarían con jugadores de la Liga de Desarrollo. Sí están en la lista española, 11 jugadores de equipos que participan en la Euroliga y que en ese periodo de selecciones tienen fijada una jornada.

La próxima semana, Scariolo tendrá que dar 12 nombres, pero la lista definitiva podrá ser modificada hasta el día previo, el 23 de noviembre, al primer choque. Se supone que esto ya estará hablado tanto con los jugadores como con los clubes para evitar que se acabe haciendo el ridículo, convocando jugadores que al final no puedan asistir por “imposición” de su equipo, porque la Ley del Deporte de 1990, en su artículo 47, recoge que “es obligación de los deportistas federados asistir a las convocatorias de las selecciones deportivas nacionales para la participación en competiciones de carácter internacional, o para la preparación de las mismas”.

Y qué pasa si les convocan y rechazan ir, la Ley, en su artículo 76, considera como infracción muy grave: “la falta de asistencia no justificada a las convocatorias de las selecciones deportivas nacionales”, pudiendo ser las sanciones aplicadas, como se señala en el artículo 79: “inhabilitación, suspensión o privación de licencia federativa, con carácter temporal o definitivo, en adecuada proporción a las infracciones cometidas”. Este sería el supuesto más extremo, ya que no creemos que se dé estas circunstancias.

Los jugadores seleccionables turcos del Fenerbahçe han emitido un comunicado anunciando que no estarán con su selección en las dos primeras porque consideran que “aunque es un orgullo vestir la camiseta del equipo nacional, es una responsabilidad indispensable cumplir nuestra meta con nuestro club durante la temporada”. Una forma de auto descartarse y evitar ser convocados.

Si esto sucediese en España, Sergio Scariolo tendría prácticamente configurado la selección y solo tendría que hacer un descarte entre: Quino Colom (Unics Kazán); Albert Oliver, Pablo Aguilar, Xavi Rabaseda y Oriol Paulí (Herbalife Gran Canaria); Javier Beirán y Fran Vázquez (Iberostar Tenerife); Víctor Arteaga (Movistar Estudiantes), Jaime Fernández (MoraBanc Andorra), Nacho Llovet (Monbus Obradoiro), Sebas Saiz y Javi Vega (San Pablo Burgos) y Sergi Vidal (Divina Joventut).

Lógicamente no es la selección deseada, pero es, a día de hoy, y sin acuerdo con la Euroliga, una de las mejores posibles que se pueden presentar. No olvidemos que lo que importa es el resultado final porque se están jugando la participación en el próximo Mundial.

 

Por Prada
Periodista deportivo y entrenador superior de baloncesto
Gabinete comunicación JGBasket

Foto: FIBA Europe