Desde hace semanas se venía especulando con el comienzo de la próxima temporada NBA y las fechas que se barajaban hacían casi imposible la participación de sus jugadores en los próximos Juegos Olímpicos de Tokio. Las ausencias, no solo de las estrellas estadounidenses sino también de las del resto de países participantes, supondrían una auténtica tragedia y desluciría la competición en uno de los deportes más seguidos en cada cita olímpica. Además, existía el temor de la NBA a poder perder audiencia si rivalizaban con los Juegos.

El poder del sindicato de jugadores ha quedado patente en estos últimos meses, sobre todo tras las protestas por el brutal asesinato de George Floyd. Su idea era arrancar la competición el día 18 de enero, coincidiendo con la festividad de Martin Luther King, una fecha muy simbólica, pero que, finalmente, fue descartada. El motivo, muy sencillo, ante la caída de ingresos por la pandemia, había que tratar de salvar las jornadas navideñas, que cuentan con una gran audiencia en todo el país. Los diferentes grupos audiovisuales presionaron para ello y, al final, consiguieron, con el respaldo de los jugadores, arrancar la competición el 22 de diciembre.

Como novedad, aunque todavía está por ver, existe la posibilidad de que desde la primera jornada, los pabellones puedan contar con espectadores en las gradas, ocupando entre el 25 y el 50% de aforo. Una inyección económica para las franquicias, que tienen en la venta de entradas, una importantísima fuente de ingresos. También se ha acordado que cada franquicia dispute 72 partidos de temporada regular y no los 82 habituales.

Con estas fechas aprobadas, los equipos finalistas verán reducido su descanso, de los cuatro meses habituales a poco más de dos meses. Un tiempo de sobra para recuperar si lo que está en juego es conseguir que sus salarios no se vean más mermados. No olvidemos que la NBA no deja de ser un negocio y todas las partes quieren ganar o, en este caso, perder lo menos posible.

Los playoffs están previsto que arranquen el 22 de mayo y la gran final no acabará más tarde del 22 de julio, un día antes de que comiencen los Juegos Olímpicos de Tokio y tres, de que lo haga la competición de baloncesto masculina. Está claro que los jugadores de aquellas franquicias que vayan pasando rondas, tendrá más difícil descansar y prepararse con sus selecciones, haciendo que, probablemente, muchos de ellos puedan acabar renunciando a ir, pero ya, por voluntad propia, no porque se solapasen ambos torneos. Eso sí, las selecciones que participen en los torneos preolímpicos, que se celebrarán del 29 de junio al 4 de julio de 2021, a buen seguro verán mermadas sus plantillas, pudiendo darse alguna que otra sorpresa entre los equipos clasificados.

La celebración del draft se mantendrá como estaba previsto para la noche del 18 de noviembre y la agencia libre, aunque ha habido un sector importante de jugadores que ha reivindicado que se abriese antes del draft, apunta a que se abrirá en torno al 20 de noviembre, unos diez días antes del arranque de los training camp de las franquicias. Una pretemporada atípica, pero la situación así lo requiere. Habrá poco margen para efectuar movimientos, pero la emoción está asegurada.

 

Por Víctor Escandón Prada
Periodista deportivo y entrenador superior de baloncesto
Gabinete técnico JGBasket

Foto: NBA Photo

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