Se avecinan cambios significativos en una división atlántica que cosechó los peores resultados a nivel global de toda la conferencia Este la temporada pasada. Por ejemplo, franquicias históricas como Celtics o knicks querrán borrar rápidamente la humillación que supone no alcanzar los playoff, mientras que Toronto y Brooklyn querrán dar un paso más en sus aspiraciones por alcanzar mayores cotas en la NBA, por su lado los Sixers, en pleno proceso de reconstrucción y rejuvenecimiento de su plantilla tratará de doblar las 19 victorias de la campaña pasada. Pero veamos una a una las franquicias y los cambios que se han producido en cada una de ellas en profundidad.
TORONTO RAPTORS: 48-34
Sin grandes revoluciones el mayor logro de la franquicia canadiense fue la de retener a su jugador franquicia, el base Kyle Lowry. Sobre el base se articula todo el juego ofensivo del equipo, y los buenos resultados cosechados la temporada pasada dan la razón a Dwayne Casey, que además refuerza la posición de base con la llegada de Lou Williams, un jugador capaz de desestabilizar los partidos gracias a su talento. Junto a ellos estará el venezolano Greivis Vasquez, aunque aún falta por conocer cuál será exactamente su rol en el equipo, si bien su alto contrato le hará ser pieza recurrente en cualquier traspaso que pretenda realizar la franquicia.
Aunque la línea exterior de los Raptos no es precisamente la más extensa de la NBA, la calidad que atesora si le hace ser tenida en cuenta por sus rivales, la gran duda será si Dwayne Casey será capaz o no de aprovechar todo el talento de un DeMar DeRozan que aún no ha subido ese escalón que se espera de un jugador con su potencial. Dejar de lado su individualismo, unido a una mejora selección de sus lanzamientos sólo podrá favorecer a su equipo. Las buenas sensaciones del rookie Jordan Hamilton se deberán refrendar en su segunda temporada en la liga con un mayor protagonismo en la rotación, al igual que Terence Ross. Otro jugador en el punto de mira será Landry Fields, en su último año de contrato, cuyo rendimiento las dos campañas pasadas dejó bastante que desear. La llegada de James Jones procedente de Memphis aportará algo más de profundidad a la rotación de los Raptors.
La gran referencia en el juego interior volverá a ser el lituano Jonas Valanciunas quien en su tercera temporada en la NBA tratará de estar en medias cercanas a los 15 puntos y 10 rebotes por partido. Su crecimiento a nivel técnico le augura un gran futuro en la NBA, encontrar esa regularidad en su juego y el equilibrio con la línea de exteriores marcará en gran medida el éxito o no de los Raptors esta temporada. Junto a él volveremos a encontrarnos con dos jugadores silenciosos a nivel mediático, pero excelentes en la dinámica de un equipo, Chuck Hayes, y sobre todo, Amir Johnson. Dos grandes novedades podremos ver en la franquicia canadiense, la llegada de Greg Stiemsma, y la del rookie Lucas Nogueira. De nuevo el factor desequilibrante puede ser el de Tyler Hansbrough, un 3-4 poco estético a nivel técnico pero que se ha hecho un hueco en la NBA gracias a su capacidad de trabajo y sacrificio por el equipo.
Sin grandes bajas destacables, tan sólo la de Nando de Colo, de vuelta a Europa de la mano del CSKA, no cabe duda que la línea continuista parece un acierto para los canadienses, quienes ya estuvieron cerca de dar la campanada en primera ronda de playoff ante Brooklyn la temporada pasada. Y es precisamente esa barrera la que tratarán de superar esta temporada, reto complicado por el nivel de los cabezas de cartel de esta conferencia, evitar un cruce ante alguno de ellos exige una temporada regular casi perfecta, ¿Serán capaces de mantener la regularidad y alcanzar alguno de los cuatro primeros puestos de la conferencia Este?
BROOKLYN NETS: 44-38
Una de las principales franquicias a nivel mediático en la NBA, y generadora de multitud de rumores a lo largo de su breve estancia en Brooklyn. Sin ir más lejos la última es el deseo de la venta de la franquicia por parte de su propietario, el millonario ruso Prokhorov. Cada temporada la presión y expectativas sobre los Nets son máximas, y no es para menos dado que tiene una de las plantillas con más nombres ilustres de toda la liga.
La plantilla ha sufrido cambios significativos respecto a la campaña anterior, quizás el más importante sea el de la figura del entrenador. Jason kidd deja el banquillo de Brooklyn tras una breve estancia de una temporada, en una salida algo “extraña” por su precipitación y destino. Su sucesor será Lionel Hollins, uno de los grandes entrenadores que se encontraba sin equipo tras su exitosa estancia en Memphis. Coherencia, y disciplina táctica, especialmente a nivel defensivo, serán las señas de identidad de los Nets, sin duda, un gran acierto ante la sensación de “anarquía” reinante en la temporada pasada, especialmente en la primera parte de la misma.
Es cierto que las lesiones han castigado seriamente al plantel en el pasado, con todos sus efectivos en condiciones no cabe duda que parten como grandes favoritos en esta división. La dupla formada en la posición de base por Deron Williams, y Jarrett Jack parece de suficientes garantías si rinden al nivel esperado. Junto a ellos el ruso Karasev, o el mexicano Jorge Gutiérrez tratarán de arañar minutos en la rotación. La salida del veterano Paul Pierce supone una gran noticia para la franquicia, si bien se ahorran su elevado salario, su baja permitirá un mayor protagonismo para actores secundarios, como Alan Anderson, o Bojan Bogdanovic, del cual se han creado grandes expectativas. De nuevo la incógnita residirá en el rendimiento que pueda ofrecer Andrei Kirilenko, si su espalda se lo permite su aportación puede suponer un plus en una línea exterior algo corta, en la que volverá a ser referencia absoluta en anotación el alero Joe Johnson.

La fuga de Blatche hacia la liga china no parece que vaya a trastocar mucho los planes de Hollins respecto a la rotación en el juego interior del equipo. La reaparición de Brook Lopez será vital en la mejora del rendimiento del equipo, especialmente en el plano defensivo y reboteador. El historial y la figura de Kevin Garnett sigue siendo muy alargada, en claro declive de su carrera, quizás estemos ante la última temporada de este genial jugador, quién seguirá partiendo desde el quinteto titular, aunque sus minutos se limiten más incluso que la campaña pasada. No hay duda que su liderazgo y espíritu es vital para sus compañeros, pero su rendimiento dista mucho de estar a la altura de una franquicia que aspira a lo máximo. Será interesante comprobar la evolución de Mason Plumlee, un jugador con poco cartel mediático, pero con unas grandes condiciones para desarrollar una exitosa carrera en la NBA. Sin olvidar a Mirza Teletovic, quién ya demostró la temporada pasada que con confianza puede resultar determinante en el plano ofensivo de los Nets.
Mucha atención a estos Nets que en playoff pueden ser capaces de dar más de un disgusto a los principales favoritos para obtener el anillo. Con el trabajo que se espera de la mano de Hollins, y confianza por los resultados, pudiese ser una de las alternativas a los Cavs, o Bulls para obtener el título de la conferencia Este. El camino no será sencillo, pero no es descartable que estos Nets repitan el papel de los Grizzlies estas últimas temporadas.

NEW YORK KNICKS: 37-45
Los eternos aspirantes al anillo distan mucho de convertir ese sueño en realidad esta temporada, pero al menos han sido capaces de tomar decisiones que permitan construir bases que sustenten ese sueño a medio plazo. Con la llegada de Phil Jackson a los despachos de la gran manzana estaba claro que Mike Woodson dejaría de ser el entrenador en favor de un nuevo técnico del gusto del maestro Zen. La destitución del técnico fue fulminante, al igual que la elección de Derek Fisher con nuevo Head coach, una vez que su carrera como jugador llegaba a su fin con la eliminación de los Oklahoma City Thunder. Nuevo reto para Fisher, cuya inexperiencia suplirá con su fuerte personalidad e influencia sobre los jugadores.
El fracaso consumado la temporada pasada puso en serio riesgo la continuidad de su gran estrella, el “infravalorado” Carmelo Anthony. Novias no le faltaban al alero (Bulls, Rockets, Lakers) sin embargo apostó por la continuidad. Los cambios que se iban produciendo en la plantilla y la mirada puesta en el próximo verano, y la posibilidad de atar alguna de las grandes piezas en forma de agente libre, hicieron que la balanza se decantase por seguir en los Knicks. El primer gran movimiento en las oficinas de Phil Jackson fue la de mandar a Tyson Chandler y el conflictivo Raymond Felton a Dallas, a cambio de Samuel Dalembert, Steve Larkin, y José Manuel Calderón. Un cambio que cambiará radicalmente la dirección de juego del equipo. La indisciplina táctica de Felton es sustituida por la inteligencia de un Calderón que tiene como prioridad potenciar el rendimiento de sus compañeros. El sistema de juego que emplearán los Knicks, el famoso triángulo requiere además de una figura fiable desde el perímetro y generosa en el pase. Un cambio de cromos que resultará un acierto.
Si algo caracteriza esta plantilla es la cantidad de jugadores cuyo talento no corresponde generalmente a su rendimiento. Este hecho puede determinar que una temporada sea un auténtico fracaso (la anterior), o un éxito. Nombres como los de JR Smith, Shumpert, Bargnani, o Stoudamire son claros ejemplos. JR Smith aspira a convertirse en titular, para ello deberá entender que el éxito colectivo no sólo reside en el número de lanzamientos a canasta a realizar en un partido, sin olvidar que el baloncesto no sólo consiste en atacar, poner atención en el plano defensivo será uno de los principales retos de Derek Fisher. Si vemos a un JR Smith comprometido el nivel del equipo subirá exponencialmente, además ¿Podrá ser un espejo para el joven y prometedor Hardaway Jr.?. El mismo argumento puede aplicarse al italiano Bargnani, cuya falta de intensidad en defensa es más que preocupante, un hecho que ha marcado su carrera NBA. Cada verano las noticias que llegan desde EEUU nos hacen ilusionarnos con un nuevo Stoudamire, hay que recordar que el frágil físico del ala pívot ha limitado sus minutos a lo largo de las últimas temporadas, su participación en la rotación del equipo resultará determinante aunque hemos de reconocer que las esperanzas depositadas en él no son muy altas. Cuatro jugadores con categoría para ser estrellas, ¿Encontrarán su redención guiando a los Knicks a lo más alto de la conferencia Este?.

BOSTON CELTICS: 25-57
La primera temporada de Brad Stevens en el banquillo fue una de las peores de la historia de la franquicia a nivel de resultados. Nadie esperaba otra cosa, y es que los Celtics están en pleno proceso de reconstrucción, ese hecho unido a la lesión de larga duración de su estrella, Rajon Rondo dejaron en 25 el número de victorias la temporada pasada.
Le recuperación del talentoso base, unido a la incorporación de Marcus Smart, uno de los rookies más prometedores de este último draft, confiere más solidez a la línea exterior. No es la única novedad interesante que presenta la franquicia de Massachusetts, la llegada de Marcus Thorton, y Evan Turner aportará más capacidad de anotación a un equipo que la temporada pasada ocupó los últimos puestos es este aspecto del juego. Avery Bradley, y Pressey completarán una línea en la que cabe destacar la presencia de dos jugadores cuyo rendimiento y futuro es incierto, como Jeff Green, y Gerald Wallace, ambos con un salario que les hace ganar papeletas para entrar en cualquier traspaso. Dos jugadores que no deberían limitar los minutos del joven James Young, un excelente alero que dejó un gran sabor de boca con Kentucky la temporada pasada.
La salida de otro de los grandes sobrevalorados de la NBA, Kris Humphries, es una gran noticia para los Celtics. Esos minutos serán oro para jugadores como Olynyk, o Faverani. Uno de los efectos secundarios del maremoto Lebron ha traído consigo la llegada de Tyler Zeller a Boston, un poste joven infravalorado y marginado en la rotación de los Cavs. La pareja que puede conformar junto a Jared Sullinger deberá aportar intimidación y contundencia en el plano defensivo, y seguridad anotadora en el ofensivo. Con una plantilla mejorada el trabajo empezado la temporada pasada deberá empezar a dar sus frutos, aún parece lejos que Boston Celtics pueda ser un equipo competitivo en la conferencia Este, ¿Aguantará Rajon Rondo otra temporada remando en el desierto, o forzará el traspaso a mitad de temporada?.

PHILADELPHIA 76 SIXERS: 19-63
En dura pugna con Milwaukee Bucks compitió por ser el peor equipo de la NBA la temporada pasada, y aunque hizo méritos suficientes, no consiguió el verdadero objetivo por el que “luchaba”, y es que tan sólo obtuvo el número 3 del pasado draft. El elegido en dicha posición fue el pívot Joel Embiid, un jugador sobre el que recaen expectativas y dudas a partes iguales. Muchos analistas consideran que tendrá un impacto inmediato en la NBA, mientras que otra gran parte considera que aún está muy verde para la élite. Su actuación en la fase final de la NCAA dejó más dudas de lo esperado. Una selección arriesgada, y más teniendo en cuenta que los Sixers cuentan con Nerlens Noel, un poste con similares características y potencial que vio toda la temporada pasada desde el banquillo por su grave lesión en la rodilla. El entrenador Brett Brown deberá encontrar la fórmula para encajar a estos dos jugadores sobre el parquet.
La salida de Thaddeus Young rumbo a los Wolves trajo consigo la llegada de jugadores interesantes como Shved, Mba a Moute, o Malcolm Lee. Complementos para una rotación que no tenía de calidad suficiente para afrontar con garantías el descanso de los titulares la temporada pasada. El gran vacío de figuras de renombre en el equipo, y de un líder permitió a Michael Carter-Williams destacar por encima del resto de rookies alzándose sin oposición con el galardón de Rookie del año. Todas esas expectativas han de confirmarse en un segundo año trascendental para asentar su carrera como estrella en la NBA. Doblar las victorias de la campaña pasada se antoja como un reto prácticamente inalcanzable, al menos se espera alcanzar las 30. Equipo vistoso, irregular, con alegría en su juego exterior, pero una irregularidad escandalosa en el plano defensivo, ¿Serán capaces de dar una mejor imagen que la temporada pasada? La tarea no será muy complicada.

 

Por Alex Senra del Cerro
Entrenador superior de baloncesto, especialista en la NBA
Analista NBA para JGBasket