La década de los 90 supuso un auténtico boom en el mundo del baloncesto: el auge de la NBA fuera de los Estados Unidos; la rivalidad Magic–Jordan–Bird; la participación del Dream Team en los Juegos Olímpicos de Barcelona… factores que hicieron que no pasase inadvertido para el sector cinematográfico, que vio un filón en todo lo relacionado con el deporte de la canasta.

La primera de las películas The Pistol: «The Birth of a Legend»El mago de la NBA, en español– (1991), narra la vida de “Pistol” Pete Maravich durante su etapa en el instituto en la que fue infravalorado por rivales y entrenadores por su supuesta debilidad física, pero lejos de rendirse entrena horas y horas con su padre para perfeccionar su técnica individual, logrando un dominio del balón y una visión de juego que le convertirían en una gran estrella.

Ese mismo año se estrenaría Heaven is a playground, basada en el libro escrito por Rick Telander y que fue traducida al español como Time Out. El eje de la película se desarrolla en una de esas numerosas canchas callejeras distribuidas a lo largo de la geografía estadounidense. En este caso, la pista se encuentra en un suburbio de Chicago a la que acuden jóvenes jugadores que quieren buscar un futuro lejos de la delincuencia y las drogas, pero que se encontrarán con agentes dispuestos a aprovecharse de sus debilidades. El protagonista de la película, en la que se puede ver hacer un cameo a Hakeem Olajuwon, fue Bo Kimble, una estrella universitaria, elegida en el número 8 del draft, que no llegó a triunfar en la NBA, aunque el papel estaba pensado, desde un principio, para que fuese interpretado por Michael Jordan, que finalmente declinó la oferta.

Sin dejar el streetball como argumento, en Los blancos no la saben meter (1992), Wesley Snipes y Woody Harrelson dan vida a los dos protagonistas, que se ganan la vida jugando y apostando en partidos callejeros. Sin embargo, dentro de los estereotipos sociales, la apariencia de blanquito y esmirriado de Harrelson, en un entorno de jugadores afroamericanos, genera dudas sobre sus aptitudes para jugar al baloncesto.

En muchas ocasiones, la realidad supera a la ficción y una buena película solo tiene que ser fiel a los hechos. Eso es lo que sucede en Final Shot: «The Hank Gathers story» Loco por el basket– (1992), que cuenta la historia de Eric “Hank” Gathers, un joven jugador universitario, con un futuro muy prometedor en la NBA, que falleció durante un partido. La película cuenta sus inicios y su amistad con, precisamente Bo Kimble, protagonista de Heaven is a playground, con el que compartió vestuario desde el instituto. A la hora de decidir universidad, ambos se decantaron por la Universidad de Southern California y, tras el cambio de entrenador al finalizar su primer año, en una decisión arriesgada, decidieron poner rumbo a la Universidad de Loyola Marymount, donde tuvieron que pasar un año en blanco antes de volver a jugar.

Si hay un año prolífico en lo referente a esta temática cinematográfica es, sin duda, 1994. Empecemos por un clásico, Blue ChipsGanar de cualquier manera– que, por primera vez, abordó las ilegalidades cometidas por algunas universidades para reclutar jugadores. En esta ocasión, el entrenador –Nick Nolte– de la Western University Dolphins consigue captar a Shaquille O’Neal y Penny Hardaway para su equipo con diferentes “regalos”. Una película entretenida que destaca por la presencia, además de los ya mencionados Penny y Shaq, de un sinfín de jugadores de la NBA como Allan Houston, Rick Fox, Rodney Rogers o Chris Mills, entre otros; y de entrenadores universitarios interpretándose a sí mismos como es el caso de Rick Pitino, Bobby Knight o Jerry Tarkanian.

Otra de las películas de ese año fue Una tribu en la cancha. Una forma de reclutar jugadores para la universidad muy distinta a la anterior, ya que, en este caso, el entrenador ayudante quiere hacerse con el puesto de entrenador principal y para hacerlo ha de conseguir un fichaje mediático, un jugador que marque diferencias y lo encuentra en África hasta donde viaja para tratar de convencerle, pero, al final, resulta mucho más complicado de lo que esperaba.

Por último, en 1994 se estrenaba también Above the rim, conocida en España por Play off, donde se narra la problemática historia de un prometedor jugador de baloncesto de instituto criado en Harlem, que tiene luchar contra su entorno, con un hermano narcotraficante que amaña los partidos de streetball en los que participa, y contra los problemas de violencia y drogas presentes permanentemente en su barrio.

 

Por Víctor Escandón Prada
Periodista deportivo y entrenador superior de baloncesto
Gabinete técnico JGBasket

 

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