Después de dos semanas de intensa competición, Barça y Baskonia lucharán, en esta fase final excepcional, por el título de la ACB. Ambos conjuntos han aprovechado su amplitud de banquillo y el mayor tiempo de descanso para afrontar con garantías sus duelos de semifinales, imponiéndose a Burgos y Valencia respectivamente.

Los azulgranas se medían al equipo revelación, un San Pablo Burgos que quería seguir soñando y haciendo historia. Los burgaleses aguantaron los primeros veinte minutos, pero el cansancio acabó por pasarles factura y no pudieron aguantar el tirón de los de Pesic en la segunda mitad.

El Barça, liderado por Heurtel, recuperado de su lesión para esta competición, y Mirotic que, tras las molestias que le hicieron perderse los dos choques anteriores, volvió a jugar, impuso su ritmo y acabó por romper el partido en el tercer cuarto. Los burgaleses lo intentaron y a base de parciales fueron haciendo la goma hasta que les aguantó el físico. Gran trabajo de los de Peñarroya durante toda la competición, causando admiración y logrando hacerse un hueco en el corazón de todos los aficionados al baloncesto.

La otra semifinal se presumía, a priori, más igualada y así fue. El Baskonia se llevó, finalmente, el gato al agua, pero todo hubiese cambiado si Loyd hubiese anotado el triple final. Hasta llegar ahí, el duelo tuvo dos partes bien diferenciadas, en la primera, los anfitriones controlaron el ritmo de la mano de Colom y Van Rossom, apoyados en los puntos de Doornekamp, lo que les permitió alcanzar una renta de más de diez puntos. Con los bases vitorianos claramente superados, solo Dragic –21 puntos– y Shengelia mantenían el pulso.

En la segunda parte, todo cambió. Ivanovic propuso una defensa más física, con Henry a la cabeza, saltando continuamente a hacer 2c1 para dificultar la circulación de balón, lo que les permitió robar balones y sumar fácilmente al contraataque. Los vitorianos habían llevado el partido a su terreno, cerraron la zona y el Valencia solo veía resquicios de poder anotar desde el triple, abusando en exceso desde esa distancia –41 lanzamientos de tres puntos por 19 de dos–. A ello hay que sumar la lesión de Labeyrie en la primera mitad, que dejó bajo mínimos el juego interior valenciano, y la ausencia de su mejor jugador, Alberto Abalde.

A pesar de todo, los taronjas llegaron vivos al final del partido y trataron de ganarlo desde el triple, pero ni San Emeterio ni Loyd estuvieron acertados y la victoria cayó del lado vitoriano, que tratará de lograr su cuarto título de Liga ante el Barça. Para ello, tendrá que tratar de ser más regular durante los cuarenta minutos.

Semifinales

Barça, 98–San Pablo Burgos, 84

Valencia Basket, 73–KirolBet Baskonia, 75

 

Por Víctor Escandón Prada
Periodista deportivo y entrenador superior de baloncesto
Gabinete técnico JGBasket

Foto: ACB Photo

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