
Foto Portada: Drazen Petrovic con el Madrid.. Autor M.A. Forniés y archvo personal B. Doblado
Un artículo de JAVIER BALMASEDA
Benito Doblado, uno de los mejores triplistas españoles de los noventa y un ídolo en Sevilla (su dorsal 12 ha sido retirado recientemente por el Baloncesto Sevilla), es el protagonista de un nuevo capítulo de Historias de Baloncesto. El lebrijano desvela varias anécdotas en torno a su principal obsesión cuando jugaba al baloncesto, el tiro a canasta. Atentos a lo que cuenta de Drazen Petrovic, él era uno de los jovencitos de la cantera del Real Madrid que le pasaba las bolas al Genio de Sibenik.
Anécdotas en el Caja San Fernando.
Pasé 9 años allí, desde la temporada 89/90 siendo júnior, hasta la 97/98. La primera etapa estuve con Pesquera y coincidí con mis maestros deportivos Chinche Lafuente y Chus Llano. Con ellos nos hemos reído mucho, por ejemplo en los vuelos en avión cuando repartían periódicos y nos hacíamos gorros de Napoleón e imitábamos a las azafatas cuando gesticulaban para hacer las salidas de emergencias… eran viajes muy divertidos. Luego teníamos un fisioterapeuta que era también un poco liante y montaba cada broma… hablaba con el responsable de la tripulación del avión y por megafonía, sin ser verdad, nos invitaban a champán para celebrar que uno de la plantilla había sido padre. En fin, cosas así (risas). Éramos un grupo humano muy divertido.
José Alberto Pesquera hacía muy bien la gestión de grupo. Además, tuvo la suerte de rodearse de jugadores nacionales, como Chinche Lafuente o Chus Llano, que dentro del vestuario eran bastante líderes en el sentido de gestión de grupo. Yo jugaba poco, pero me lo pasé muy bien y aprendí bastante.

Foto interior 2. Archivo Benito Doblado.
La segunda etapa fue cuando Alberto dejó de ser entrenador y llegó Aleksandar Petrovic. Ahí ya nos divertimos menos fuera de la cancha, pero en la cancha fue una pasada. Disfrutamos de verdad del baloncesto, de lo que es el éxito, de lo que es ganar partido tras partido, fuimos subcampeones de liga. Los dos años con Petrovic fueron increíbles a nivel deportivo.
Mi última etapa con Salva Maldonado fue un poco caótica. Pero en general ha sido el club de mi vida, donde me desarrollé como jugador profesional. Y la triste noticia de su desaparición jode y duele bastante, sobre todo para los que hemos formado parte del Caja San Fernando.
El triple.
El tema del tiro viene como algo obsesivo. Yo empecé jugando al fútbol, pero inmediatamente me enganchó la NBA, aquellos partidos de la Cibona contra el Real Madrid, de los hermanos Petrovic, y me obsesioné con el baloncesto y especialmente con el tiro, yo veía a Petrovic tirar… De hecho, cuando fiché por el Real Madrid en juveniles, coincidió con la temporada que estuvo Petrovic allí, la 88/89, y recuerdo que cuando Drazen Petrovic hacía series de tiro yo me quedaba a pasarle las bolas. Cuando todos se iban al vestuario, Villalobos, Pep Cargol, Antonio Martín, Fernando Martín… él se quedaba y seguía entrenando haciendo bote con dos balones o series de tiro. Curiosamente, en las series de tiro sin oposición jamás fallaba dos seguidos, o sea, enlazaba rachas de 25 o 30 canastas seguidas y como mucho fallaba una, y luego enlazaba otra vez. Era curioso.
¿Tirando de dos o de tres?
Daba igual (risas)… si es que era una máquina, era como un robot. Yo sentía admiración por Villacampa, Epi, Petrovic, Brian Jackson. Estar después sentado al lado de Brian Jackson fue increíble para mí porque años atrás, yo estaba en mi casa viéndolo jugar en el Real Madrid. Por tanto, yo me obsesioné con el tiro y esa obsesión creó en mí un ansia de coger un balón y estar todo el día tirando a canasta, no digo que con eso te conviertas en un tirador o en un metedor, tiradores hay muchos, pero metedores hay menos. Yo estaba obsesionado con escuchar el ruido de la red, el sonido del chof me quitaba el sueño, así que echaba muchas horas tirando. Además, tuve la suerte de tener a mi lado a Rocky Jarana, que ha estado 36 o 37 años en el club. Él pasó muchas horas conmigo en júnior haciendo técnica individual y muchas series de tiro.
Me especialicé en el tiro y así transcurrió mi carrera deportiva. Participé en 3 All Star…

Foto interior 1. Archivo Benito Doblado.
Tienes un porcentaje en triples a lo largo de tus años en ACB del 41%.
El otro día, durante un campus con Chus Llano y Javier Carrasco que se llama Triple J, uno de los entrenadores hizo un comentario sobre mí a todos los chavales que yo ni lo sabía, les dijo: “Estáis delante de un jugador que ha jugado en ACB, con un porcentaje en triples de media de 41%”. Bueno, en fin…
Es brutal, Benito.
Sí, cuando echas la vista atrás, joder… no está nada mal.
¿Recuerdas anécdotas tirando a canasta?
Sí, tengo una anécdota con Aleksandar Petrovic. Cuando vino a Sevilla no sé cuántos años tendría, pero no muchos. El tío estaba físicamente bien y se ponía a hacer series de tiro, y en un entrenamiento me retó a triples. Se apostó conmigo una cena a ver quién metía más en 10 tiros lanzados, es decir, quién era el que mejor porcentaje tenía. Empezó a tirar él y metió 9 de 10 triples, y cuando me tocó a mí le hice 10 de 10 (risas). Esa la recuerdo. No recuerdo si al acabar me dijo algo, pero su cara era un poema (risas), la cara lo decía todo.
También recuerdo varias con Petrovic. En un torneo en pretemporada en Saint-Nazaire, Francia, el equipo local organizó un concurso de triples y estábamos Raúl Pérez y alguno más. Llegamos a la final, no sé si fue Raúl u otro jugador francés. Empezó a tirar el otro en primer lugar, y cuando llega mi turno me dice Petrovic: “Venga, Benito, sal ya y gana esto que nos tenemos que ir” (risas). Total, salí y, efectivamente, gané el concurso de triples.
Y luego también la famosa en el quinto partido de semifinales contra Manresa en la temporada 95/96. Íbamos 8 abajo y estaba el partido muy atascado, ellos se pusieron en zona, no sé si quedaban 5 o 6 minutos para acabar el partido. Entonces Petrovic se acerca al banquillo y me dice: “Venga, Benito, sal y mete un par de triples o tres”. Salí y pasó eso, hice 8 puntos seguidos o algo así, bueno, en fin… ganamos el partido y pasamos a la final de la ACB.
También me echaba broncas en los entrenamientos. Yo estuve mucho tiempo de compañero de Carlos Montes en Sevilla, y con Petrovic algunas veces en los entrenamientos, había una situación donde venía un balón rotado de la esquina y me llegaba el balón a mí, pero entonces vi a Carlos en la esquina muy solo y se la pasé, Carlos no la metió, y llega Petrovic, para el entrenamiento y dice: “¡Pero dónde coño vas! Si tú eres el tirador del equipo. ¡Te la quieres tirar!”.
Sigo manteniendo contacto con Aleksandar Petrovic, todos los 7 de junio le mando un mensaje, el día que falleció Drazen. También hicimos hace poco el Camino de Santiago, lo invitaron, y nos llamó a Raúl y a mí y lo acompañamos en el Camino, esa fue la última vez que lo vi.
Me vienen cosas con lo del tema del tiro y los triples. Con Alfred Julbe, en el CAI Zaragoza en LEB Oro, muchas veces el día antes del partido hacíamos el último entrenamiento táctico, y cuando queríamos entrenar una zona defensiva, que a Julbe le gustaba mucho, en esa parte táctica del entrenamiento me dejaba sentado y yo no entendía nada, decía: “Joder, tío, ¿por qué me deja sentado?”. Estamos con zona y a mí me deja sentado. Y voy y le digo: “Hostia, Alfred, no entiendo nada. ¿Por qué me dejas sentado cada vez que entrenamos zona?”. Dice: “Mira, a las únicas dos personas que he dejado sentadas en un entrenamiento cuando planteamos zonas, son a Josep María Margall y a ti” (risas). Digo: “Vale, ya está, lo acabo de entender”. Y él: “Coño, es que sales y me jodes todo el invento y desmoralizas a la gente. Claro, lo que quiero es coger confianza en defensa para plantear la zona en el partido de mañana, y si estás tú en pista me desmoronas todo”.
Más anécdotas.
Recuerdo también algunas anécdotas en el Real Madrid, allí tenía de compañero a Isma Santos, y a veces en los entrenamientos me defendía y me decía: “Joder, lebrijano cabrón, para ya de meter tío, me tienes aburrido”. Y eso que Isma era un gran defensor. Yo soy de Lebrija, un pueblo de Sevilla.
También me acuerdo en Sevilla de Richard Scott, era muy gracioso cuando se ponía a imitar a Chiquito de la Calzada. Imagínate a un americano musculado como un animal, de 1,96 o 1,97 imitando a Chiquito, con la gorra al lado… era graciosísimo. Richard era un personaje, un líder nato, era un tío carismático, lo quería muchísimo la afición y jugaba como los ángeles. Era una pasada de jugador.

Foto interior 3. Caja San Fernando equipo 94 95. Autor M.A. Forniés
Una entrevista de JAVIER BALMASEDA
Colaborador JGBasket
MIGUEL ÁNGEL FORNIÉS nació en Badalona el 18 de septiembre de 1952. Estudió en los Salesianos Badalona y en el Colegió Badalonés. Servicio Militar en Campo Soto, Cádiz.
Fotoperiodista de Devoción. Colaboró con Eco Badalonés, 5Todo Baloncesto. Desde 1981 con Nuevo Basket como fotógrafo. Primer fotoperiodista en viajar a ver y fotografiar partidos de la NBA en 1984. Europeo de 1973, cinco Mundiales Júnior (de 1983 a 1999). Quince meses trabajando, viviendo y jugando a baloncesto en Argelia (Sidi Bel Abbès).
Mundial de España 1986, Mundial de Argentina en 1990. JJOO de Barcelona 1992 como adjunto del jefe de prensa de baloncesto. Ha escrito dos libros, Crónica de un viaje alucinante (en 2009) y Memorias Vividas (en 2015). Durante 19 temporadas (1996-2014) responsable de prensa del Club Joventut Badalona.



