Enrique es actualmente es el responsable de Hackrocks, plataforma de aprendizaje de seguridad cibernética creada por él tras la experiencia previa por cuenta ajena en empresa líderes de su sector, como es el caso de IBM. Quique siempre fue una persona inquieta, con mentalidad de aprender y vocación de descubrir.
Ha vivido el baloncesto desde la doble vertiente de jugador y entrenador. Como entrenador le dieron la posibilidad de aprender siendo ayudante, con apenar 16 años, y bien que supo aprovechar esa oportunidad.

¿Qué te ha enseñado el baloncesto?
Compromiso, organización, respeto, esfuerzo… ¡Una forma de vida!
Una forma se vida que, la gente que no ha practicado un deporte, en ocasiones no entiende.
Recuerdo muchos sábados a las 08:00h de la mañana en el Colegio San Agustín de Madrid, calentando con la música de mi gran mentor, con una sonrisa en la cara.

Mirando hace atrás, ¿qué peso consideras que ha tenido el baloncesto a donde has llegado?
Practicar un deporte desde joven, y en concreto el baloncesto, define tu personalidad y te hace madurar, crecer. En mi caso, el baloncesto ha tenido un peso muy grande.
Desde que era un niño, veía a mis compañeros de clase irse a casa con la merienda reluciente cada tarde.
A mí me tocaba entrenar, y con gusto. Invirtiendo tiempo de ocio y de estudio en el baloncesto, en el
deporte.
El baloncesto te hace formar parte de un equipo, te obliga a organizar muy bien tus tiempos, te enseña a saber ganar y perder, a escuchar a figuras de autoridad y mucho más. Todo ello, incluso si empiezas desde las edades muy tempranas.
En definitiva, el baloncesto te hace crecer como persona.
Gracias al baloncesto visité Estados Unidos por primera vez, ¡con apenas 12 años!

Te han entrenado grandes personajes del mundo del baloncesto, como son Lolo Calín, actual entrenador ayudante del Real Madrid, y Joe Llorente, medalla de plata en los Ángeles. Cuéntanos algo de esas experiencias.
A lo largo de mi carrera como jugador y entrenador, he tenido la suerte de haber entrenado con entrenadores muy conocidos y con otros que quizá no tanto, pero que también son grandes profesionales, como por ejemplo Juan Carlos Rivero o Jesús Pérez Castilla entre otros. Y de cada uno, sea mejor o peor,
he aprendido algo.
Como curiosidad, los mejores entrenadores con los que he entrenado y convivido tenían muy clara su filosofía. Eran fieles a su estilo. Y esto solía generar muy buenos resultados.

Si tuvieras que elegir uno, dinos un recuerdo de tus años de jugador.
Estar entrenando en Estados Unidos con un entrenador de la NBA con tan sólo 12 años. Si no hubiera
sido por el baloncesto, no hubiera vivido esa gran experiencia.
Viajar te hace madurar, conocer otras culturas y estilos de vida, valorar lo que tienes… ¡Siempre lo recomiendo!

¿Y de tu etapa de entrenador?
Además de experiencias ligadas a la competición, como llegar a un campeonato de España, la satisfacción
de ver que tu equipo mejora y que lo que entrenas se hace realidad. Algo que podría parecer obvio, pero no lo es.

También, tener la posibilidad de ser entrenador te permite ver el baloncesto desde otra perspectiva.
Entender la responsabilidad y la presión a la que se está sometido y la importancia que tiene la figura el entrenador en un equipo.

¿Por qué te hiciste entrenador?
Cuando pones pasión en algo que te gusta, siempre quieres más… Empecé muy joven como ayudante de
grandes entrenadores y me encantaba.
El motivo es muy sencillo: Empezar a entrenar te abre un nuevo mundo en el deporte que amas. Ya no
sólo eres una ficha en un tablero, sino que ahora te haces cargo de todas las fichas de tu equipo y tienes
que conseguir el mejor resultado posible, teniendo en cuenta sus virtudes y defectos, deportivos y
personales, claro.

¿Qué recomendación le darías a un joven que hace deporte?
Que lo disfrute y que no lo deje, aunque vaya haciéndose mayor.
Además, es bueno cuidar las expectativas. No todos los niños jugarán en el NBA de mayores. Por eso es muy importante disfrutar cada entrenamiento, cada partido, cada torneo… Cuando te vas haciendo mayor, el tiempo se va limitando y se mira con nostalgia épocas de baloncesto a diario.
Y, relacionado con el tiempo, comentar que cuando vamos creciendo van apareciendo nuevos compromisos, responsabilidades, pasiones, etc. En mi caso, surgió el de la seguridad informática.
Recuerdo hacer malabares para poder llegar de un sitio a otro y, como mi club, San Agustín, supo ser flexible y regalarme algunos minutos de entrenamiento para poder disfrutar mis dos pasiones cuando los viernes me reunía con mi grupo relacionado con el mundo del hacking.

¿Qué le dirías a un joven que no hace deporte por falta de tiempo debido a los estudios?
Dejar de hacer deporte por necesitar tiempo para estudiar, normalmente es un error. Personalmente, tener
diferentes actividades en la semana me hizo organizarme y optimizar al máximo mis tiempos. De hecho,
en épocas de menos entrenamientos o partidos, era cuando menos me cundía el tiempo.
Lo que el baloncesto me ha aportado a mi crecimiento personal y mi madurez es enorme. Doy gracias
siempre a mi familia que entendió que incluso en épocas de exámenes, el compromiso con el equipo y
conmigo mismo era algo fundamental.
En la vida laboral, he agradecido haber aprendido a organizarme, a gestionar mis tiempos. De hecho, en
entrevistas de trabajo valoran mucho estas actividades extracurriculares. Demuestran compromiso,
proactividad, haber vivido distintas experiencias… En definitiva, me alegro mucho de haberme
organizado siempre para poder seguir teniendo baloncesto en mi vida en mayor o menor medida.

¿Qué crees que enseña más, la victoria o la derrota?
Claramente la derrota, el aprendizaje tras una derrota, cala más hondo.
Pero, creo firmemente en que es posible aprender con la victoria y en premiar los aciertos. Eso sí, esto no
significa regalar los oídos. Es muy importante mantener también una cultura del esfuerzo. Si trabajas,
obtienes resultados.

Charla Enrique Serrano Aparicio. IES Alto Jarama TorrelagunaGracias a Quique por atendernos y por la vocación de servicio que demuestra colaborando de manera
desinteresada con una institución educativa. Ese partido es de los que siempre se gana y no tienen
derrotados.

El próximo 13 de diciembre acudirá Enrique Serrano Aparicio al IES Alto Jarama de Torrelaguna a dar una charla dentro del ciclo de conferencias que este centro inició con Jota Cuspinera bajo el sello de “Agitando ilusiones” y que pretende llevar a la escuela a contar sus experiencias a gente relacionada con nuestro deporte, el baloncesto, buscando con ello que los invitado sirvan de inspiración a los jóvenes oyentes.

#agitandoilusiones

 

Entrevista Juan José Hernández Liras.
Entrenador superior baloncesto. Experto universitario en entrenamiento deportivo
Colaborador JGBasket

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