La selección española superó por 67-59 a Rusia en las semifinales y ya espera rival. Los de Scariolo, que sólo llevaban veinte puntos al descanso, tuvieron que emplearse a fondo en defensa para remontar el partido y de la mano de Calderón, con catorce puntos, supieron sobreponerse a su mala primera mitad para disputar su segunda final olímpica consecutiva.

Rusia, visto el buen resultado que le había dado en el partido de grupos, comenzó desde el inicio realizando un dos contra uno cada vez que recibía al poste bajo Pau Gasol. En los primeros minutos se notaba la tensión y los nervios propios de una semifinal. Los dos equipos abusaban del triple, pero ninguno estaba acertado y les costaba un mundo anotar, incluso en posiciones cercanas al aro. Un triple de Ponkrashov y un contraataque de Khryapa daban a Rusia su primera ventaja clara (4-9), que fue rápidamente atajada por un tiro de tres de Rudy.

El partido estaba tan trabado –más de tres minutos sin una canasta– que, a trompicones, llegó el empate para los españoles, gracias a un contraataque, en el que a punto estuvo la selección de perder el balón en dos ocasiones. Los españoles desaprovecharon la oportunidad de ponerse por delante y en el último ataque, Fridzon, que tanto daño hizo a los españoles en el anterior partido, sumó un triple que cerraba el marcador del primer cuarto, 9-12.

Las muñecas parecían estar más sueltas en el comienzo del segundo cuarto y los tiros empezaban a entrar, un triple de Monya, era respondido por otro de Llul. Kaun estaba haciendo mucho daño cerca del aro español y con un nuevo mate daba a su equipo la máxima renta (14-21).

España necesitaba cambiar el ritmo del partido, ya que los rusos estaban jugando muy cómodos y controlando en todo momento la situación. Los españoles se colocaron en una zona 2-3 que al principio costó atacar a los de Blatt, pero Monya, con dos triples consecutivos, rompía el partido (14-27) y obligaba a Scariolo a volver a la defensa individual.

Pau quería asumir el papel protagonista, pero le llegaban pocos balones y tenía que trabajar mucho para generarse los tiros y anotar. Aún así, consiguió sumar cinco puntos consecutivos, que permitían a los españoles no perderle el pulso al partido y llegar al descanso once abajo (20-31). Rusia había conseguido su primer objetivo: impedir que España corriese. Partiendo de esa premisa, los rusos se cerraron bien en defensa y aprovecharon, con paciencia, sus opciones en ataque, aunque tampoco estuviesen muy acertados.

Los españoles necesitaban conseguir puntos rápidamente para acercarse en el marcador y vaya si lo hicieron. Rudy y Calderón, con dos triples, metían a España de lleno en el partido y se colocaban a cinco (28-33). Fridzon respondía con un triple, pero Navarro quería demostrar porque ha sido una de las estrellas de esta selección y empezaba a ver aro. Otro que aparecía en escena era Rudy que, con dos tiros libres y un tiro de tres, ponía a su equipo a cuatro (36-40).

Los rusos estaban muy atascados en ataque y Mozgov salió a seis metros para convertir un tiro no muy habitual en él. Aún así, España seguía crecida y Pau reducía la ventaja a un punto, con un triple y un mate. Ponkrashov conseguía un tiro fácil de media distancia que ponía a los suyos 43-46. Así transcurrieron los dos últimos minutos del cuarto hasta que, sobre la bocina, Calderón anotaba el triple que empataba el partido.

Con todo por decidir y con España en trayectoria ascendente empezaba el último cuarto. Ponkrashov no se amedrentaba y con un 2+1 ponía de nuevo en ventaja a su equipo. Los españoles corrían y Llul anotaba. Calderón volvía a estar acertado desde la línea de tres y daba a los actuales campeones de Europa su máxima ventaja (53-49). Los españoles apretaban las líneas de pase, dificultando la circulación de balón de los rusos. Calderón anotaba otro triple y Felipe, fundamental en la remontada, con un tiro de cinco metros, ponía a los de Scariolo diez arriba (60-50).

Kirilenko, desaparecido todo el partido, sacó su fusil y anotó un tiro de tres, con Pau punteando el tiro, que ponía a los rusos a siete. Pero Marc no quería complicaciones y con un 2+1 volvía a poner la renta en diez puntos. En un partido tan bipolar estaba claro que la victoria había que pelearla hasta el final.

Con un minuto por jugarse, un mate de Rusia les ponía a ocho. El encuentro parecía sentenciado, pero una antideportiva de Calderón, tras perder el balón, llevaba a la línea a Kirilenko, que falló los dos tiros libres. No era su día y lo ratificó a la siguiente jugada cuando volvió a fallar otro tiro libre. De ahí hasta el final, los españoles circularon el balón, mientras en el banquillo celebraban la victoria y la segunda final olímpica consecutiva.

España, 67 (9+11+26+21): Calderón (14), Navarro (4), Rudy (11), Pau Gasol (16) y Marc Gasol (11) –quinteto titular–. También jugaron: Sergio Rodríguez (–), Llul (7), Reyes (2), San Emeterio (–) e Ibaka (2).

Rusia, 59 (12+19+15+13): Ponkrashov (10), Shved (2), Khryapa (2), Kirilenko (10) y Kaun (12) –quinteto titular–. También jugaron: Mozgov (4), Fridzon (8), Antonov (–) y Monya (9).

 

Por Víctor Escandón Prada
Periodista y entrenador superior de baloncesto
Analista JJOO para JGBasket 

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