La ciudad italiana, referente de la moda mundial, cambiará sus diseños por unas horas y pondrá la alfombra roja para acoger a los mejores equipos del continente. Maccabi, Barça, CSKA y Real Madrid, cuatro clásicos que pelearán por el cetro europeo. Eso sí, a priori, sin ningún favorito claro.

Al principio de temporada sin saber cómo se desarrollaría la competición, los cuatro participantes partían entre la terna de candidatos. Se echa de menos algún equipo griego –Olympiacos o Panathinaikos–, dominadores en los últimos años, pero si se sigue su evolución, en esta ocasión estaban un peldaño por debajo. Aún así, a pesar de no tener factor cancha, fueron capaces de forzar el quinto partido y sembrar dudas en sus contrincantes.

En una ciudad como Milán, Armani apuesta por el baloncesto y su equipo fue la gran decepción del playoff de cuartos. Tras un Top16 espectacular, barriendo en la última jornada al Barça, notaron la presión de clasificarse para “su” Final Four y cedieron al poderío de Schortsanitis y su Maccabi.

La experiencia de los macabeos y de su entrenador, David Blatt, fueron determinantes. Son los tapados de la competición, pero ya han demostrado ser competitivos y aunque hayan perdido sus dos duelos ante CSKA en el Top16 no hay que darles por muertos. Los rusos lo saben y cuentan los rumores que se han puesto en contacto con Blatt para que sea su entrenador la próxima temporada, conscientes de la marcha de Messina ¿rumbo a la NBA? No es muy ético negociar con el entrenador rival antes de un enfrentamiento directo, pero parece que todo vale.

En cuanto al choque español, ambos equipos se conocen a la perfección. En la pasada edición ya se midieron en semifinales y la victoria fue para los de Laso. Una racha de triunfos que se acabó el pasado fin de semana y que no pasaría de una mera anécdota (el Madrid no se jugaba nada) si no fuese por las malas sensaciones que dejaron los madridistas. La moral del Barça llega por las nubes y muchas opciones pasarán por controlar el ritmo de juego en el duelo de bases entre Huertas y Sergio Rodríguez. El juego interior azulgrana también resultará determinante, ya que en el duelo de cuartos ante los griegos, los madridistas fue donde más sufrieron y el nivel defensivo de sus pívots marcará el enfrentamiento.

Resulta curioso ver como los análisis de los expertos apuntan a tres jugadores interiores (Tomic, Schortsanitis y Krstic) como los referentes de sus equipos para hacerse con el título. Sin embargo, en el Real Madrid, parece que las opciones pasan por el nivel de juego que muestre Sergio Rodríguez. Este hecho evidencia la forma de jugar de unos y otros y la importancia que tendrá el Chacho a la hora de guiar a los suyos en busca de la Novena.

 

Por Víctor Escandón Prada
Periodista deportivo y entrenador superior de baloncesto
Analista Euroliga para JGBasket

Foto: Euroleague

 

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