Probablemente sea la división de la conferencia Este más atractiva para los aficionados al baloncesto, por tradición, por calidad, por igualdad, y este año por novedad, con la llegada de los míticos Nets a la ciudad de Brooklyn. La competitividad de los miembros de esta división aupó a tres de ellos la temporada pasada a playoff, dejando sólo fuera a los Raptors, y Nets, lo que hubiese supuesto todo un hito. Este verano ha sido muy movido en los despachos, y el baile de jugadores ha sido frenético, por lo que vamos a repasar una a una las franquicias de la división Atlantic.

 

BOSTON CELTICS: 39-27.

Si te cuentan que una de las principales bajas del equipo ha sido la de Ray allen podemos considerarla como catastrófica para los intereses del equipo de Massachusetts, sin embargo Danny Ainge ha vuelto a dar con la tecla, y el equipo ha sido retocado en puestos claves, mejorando respecto a la campaña pasada. La implicación de Kevin Garnett se ha visto recompensada con una merecida renovación, que pondrá punto y final a una exitosa carrera. La salida de Allen ha sido cubierta con Jason Terry, otro jugador con una capacidad de anotación desde el perímetro muy elevada, y con Courtney Lee, un jugador que sumará sus puntos desde la rotación.

Sin embargo el gran éxito puede ser la obtención en el draft de 2012 de dos rookies, Fab Melo, un poste brasileño procedende de Syracuse, que sin duda aportará más que Jermaine O´Neal, y especialmente la incorporación de Jared Sullinger, jugador de enorme calidad cerca de aro, y que si las lesiones le respetan puede ser el «robo» del draft de este año.

No podemos pasar por alto la nueva oportunidad (y van…) que se le ofrece a Darko Milicic, el trabajo de Doc Rivers que tiene por delante es inmenso, con un jugador al que no le conectan bien los cables de su azotea, pero que sin embargo puede ser determinante esta temporada. El estilo Celtics volverá estar comandado por Rajon Rondo, un jugador que, si encuentra la regularidad en su tiro, será el mejor base de la NBA, talento, calidad, y liderazgo le sobran para ello. Junto a él estará Paul Pierce, que agota sus últimos momentos como profesional aportando unas dosis de calidad muy valiosas para el equipo.

Mejorada la línea exterior, ya no sólo Avery Bradley podrá aportar desde el banquillo, el equipo de Doc Rivers no se cerrará las puertas a ningún objetivo ambicioso, sus miras vuelven a centrarse en los Heat, y en el cetro de campeones de la conferencia Este.

 

BROOKLYN NETS: 22-44.

El equipo de moda, y franquicia llamada a ser la revelación positiva de esta temporada en la NBA. La irrupción del rapero Jay-Z, junto al dinero ruso de Prokhorov, ha permitido que la llegada a Brooklyn esté acompañada por unos cambios en la plantilla más que importantes, remodelando gran parte de la estructura que poseía la franquicia en New Jersey. La primera piedra fue la renovación de su gran estrella, Deron Williams, que será la prolongación en pista de Avery Johnson, un entrenador que cuando ha contado con buenas plantillas ha demostrado su capacidad para sacar el mayor rendimiento de ellas.

El siguiente paso fue tratar de conseguir la pieza más cotizada del mercado, sin embargo es por todos conocidos que Dwight Howard puso rumbo a Los Angeles. A cambio se produjo la llegada de uno de los exteriores más letales de la liga, Joe Johnson, procedente de Atlanta. En la temporada pasada numerosos jugadores jóvenes dieron un paso adelante en su rendimiento, y este hecho, junto a la llegada de complementos como Andray Blatche, Gerald Wallace, Reggie Evans, o Joss Childress, da mayor profundidad a la plantilla. Nos queda la duda de ver qué rol tendrá Mirza Teletovic en este equipo, pero es una pieza que encaja a las mil maravillas en los esquemas de Avery Johnson. Claramente hablamos de un equipo con aspiración de playoff.

Puede ser un gran año para Brooklyn, la maquinaria mediática, y de marketing funciona a pleno rendimiento, y el derbi con los Knicks por la hegemonía en la gran manzana será uno de los atractivos de esta temporada. Recomendar también a los aficionados que no pierdan la oportunidad de ver el Barclays Arena, el moderno, y espectacular pabellón de los Nets, el nuevo equipo de moda en la NBA.

 

NEW YORK KNICKS: 36-30.

En contraposición a la savia nueva que traen los Nets, los Knicks se presentan en sociedad con un bloque que pasará a la historia de la liga por ser el que mayor edad media posee. La salida de Lin, y Fields, deja sólo a Iman Shumpert como joven destacable de cara a un futuro, en el que se atisban cambios a medio plazo. Empezando por Mike Woodson, un entrenador sin el caché necesario para una franquicia como los Knicks, y que se encontrará en la cuerda floja si los resultados no le acompañan.

El liderazgo de Carmelo Anthony, y las demostraciones de talento que nos ofreció en algunos partidos de final de temporada, y en los Juegos Olímpicos, deben ser más regulares, dado que todo gira en torno a su figura, la competencia en el Este empieza a ser salvaje. La gestión de egos resultará vital para el equipo, y más cuando JR Smith ha comentado públicamente su intención de asumir un rol de titular en el equipo. La llegada al vestuario de jugadores veteranos como Marcus Camby (38), Jason Kidd (39), Prigioni (35), o Rasheed Wallace (38), puede dificultar la convivencia pacífica dentro del mismo, especialmente si por parte del entrenador, no hay una definición clara de los roles.

El año pasado pagaron muy caro su irregularidad, viéndose obligados a jugar contra los Heat en primera ronda de playoff. Este año, el abanico de equipos aspirantes a playoff aumenta, y el nivel de estos Knicks no es que de muchas garantías de éxito. Veremos la evolución física de este equipo en una temporada tan larga, y exigente. Su presencia en playoff puede diluirse si empiezan a aparecer problemas en el seno del equipo.

 

PHILADELPHIA 76 SIXERS: 35-31.

Una de las gratas sorpresas que nos dejaron los playoff la temporada pasada, eliminando a unos debilitados Bulls, y poniendo contra las cuerdas a Boston Celtics, el equipo del veterano, y carismático Doug Collins se presenta siendo uno de los afectados por el terremoto Howard, la salida de su buque insignia Iguodala, ha sido llenada con la presencia de un gran center, como es Andrew Bynum, procedente de LA. La salida de AI puede suponer el empujón definitivo para Evan Turner, gran promesa, que aún no ha explotado en sus dos temporadas NBA, hay que recordar que fue número 2 del draft de 2010. Se acerca el momento de extensión de contrato, y su futuro depende en gran medida de lo que sea capaz de demostrar esta temporada.

Equipo muy divertido de ver, su juego ofensivo es de los más alegres de la liga, es pura delicia comprobar el nivel de competitividad de sus jugadores. ¿La llegada de un gran poste trastocará esta filosofía?. Sin duda si, Bynum no es Kwame Brown, y el número de balones dirigidos a la pintura aumentará. El ritmo alto de la temporada pasada es inaguantable para las rodillas de Andrew, con tendencia clara a necesitar reposo en ciertas fases de la temporada. La presencia de Jason Richardson aportará algo más de calidad y tiro al perímetro, ya de por sí bien cubierto con jugadores como Nick, y Thadeus Young. El base Jrue Holiday tratará de dar un paso más en su juego, y no es descartable que coquetee con la presencia en el All Star, aunque en un evento tan mediático, y con el número de bases presentes en el Este será una opción muy complicada que se produzca.

Poco a poco, paso a paso, y partido a partido, Doug Collins y los suyos tratarán de poner las bases para acceder de nuevo a la fase final, el control de los impulsos de la gente joven ayudará a encontrar una regularidad, que será clave para conseguir este reto.

 

TORONTO RAPTORS: 23-43.

Cierto aire fresco corre por la ciudad canadiense, y no es descartable que se produzcan nuevos movimientos antes del cierre del mercado de traspasos, y es que Bryan Colangelo, General Manager, ha insinuado claramente que la puerta está completamente abierta a la posibilidad de traspasos de algunos jugadores. El principal señalado es José Manuel Calderón, cuyo contrato se eleva por encima de los 9 millones, siendo una pieza muy jugosa para el intercambio, y más desde la llegada procedente de Houston del base Kyle Lowry.

La llegada de Landry Fields aportará un trabajo sucio, pero efectivo a un equipo cuyas lagunas defensivas eran mayúsculas, con jugadores como DeRozan, o Bargnani, incapaces de defender, y cuya única obsesión es copar el mayor número de lanzamientos a canasta. Ese equilibrio necesario para no dilapidar 10-15 partidos por año, se puede haber encontrado. La presencia del joven lituano, Jonas Valanciunas, aportará calidad, e intensidad en la pintura. Linas Kleiza, compatriota, facilitará la adaptación del joven a su nueva ciudad, y a la NBA.

Dwayne Casey, un entrenador muy respetado dentro de la franquicia, deberá mejorar los pobres resultados de la temporada pasada. Aún lejos de las plazas de playoff, el balance deberá indicar una evolución en el equipo, quedará por comprobar cómo último aliciente el nivel de Terence Ross, otra elección alta de Toronto, que no se ha caracterizado especialmente por acertar en los últimos Draft.

 

Por Alex Senra del Cerro
Analista NBA para JGBasket

 

 

 

Publicada el: 14 octubre 2012 11:13 am

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