División con claro acento tejano, pero más allá de la existencia de tres franquicias del mismo Estado, quizás sea una de las más abiertas, y que más incógnitas nos puede dejar esta temporada en la NBA. Franquicias en plena reconstrucción, junto a otras cuya media de edad supera holgadamente los 30 años. Entre todos ellos, uno de los clásicos aspirantes al anillo, unos Spurs que pueden estar ante su última gran oportunidad para poner el broche final a una dinastía que pasará a la historia de la liga más prestigiosa del mundo.

SAN ANTONIO SPURS: 50-16.

Tuvieron el mejor balance victorias/derrotas junto a los Bulls la temporada pasada, a pesar de ello, no fueron capaces de doblegar a los jóvenes Thunder en las finales de conferencia. Sin embargo es una muestra del enorme potencial que vuelve a tener este equipo, al que si las lesiones lo permiten, volverán a estar en disposición de luchar por cualquier objetivo esta temporada. El bloque se mantiene intacto, la dinastía continua, y los aficionados de San Antonio deben estar eternamente agradecidos de poder haber disfrutado de este conjunto que ha conseguido cuatro anillos de campeón de la NBA.

Al frente, Tim Duncan, posiblemente el mejor ala pívot que haya pisado jamás una cancha de baloncesto, aunque su velocidad se ha ido perdiendo, su compromiso con la franquicia siempre estará unido a su inmensa calidad, su juego de pies de espaldas al aro sigue siendo clave en los esquemas de juego de los Spurs. Su conexión con el base francés, Tony Parker, sigue siendo demoledora, especialmente en el juego de bloqueo directo, y continuación. El otro gran pilar de este equipo es Manu Ginobili, cuyas prestaciones saliendo del banquillo, cada temporada son mejores.

Este trío de genios sólo ha conocido un entrenador, Gregg Popovich, otra leyenda forjada a base de conocimiento, y análisis del juego, aspectos en los que destaca por encima del resto de sus compañeros de profesión. Su estilo de juego definido desde hace casi dos décadas, le ha permitido ir incorporando nuevas piezas que encajan a la perfección en sus esquemas. La llegada de Splitter va en esa línea, cuando va a comenzar su tercera campaña en la NBA, Thiago debe dar otro paso hacia delante que le permita ganar más minutos, e influencia en el juego ofensivo. En una franquicia en la que la estabilidad del bloque es lo prioritario, la llegada de nuevos jugadores siguen un proceso de selección bastante riguroso, esta temporada el salto lo da Nando de Colo, un base que se sentirá como en casa bajo la protección de Tony Parker.

Otro gran mérito de esta franquicia es el magnífico rendimiento de los jugadores secundarios, en este apartado nos encontramos nombres como los de Gary Neal, Danny Green, Matt Bonner, o Patty Mills. La prueba clave del éxito es el reciente despido de Eddie Curry, un jugador cuyas características no encajan en absoluto en los esquemas de Popovich, que no ha dudado en cortarlo antes del comienzo de la liga.

NEW ORLEANS HORNETS: 21-45.

Las sospechas sobre la noche del draft en la que obtuvieron la primera posición han quedado definitivamente en un segundo plano, y la ilusión ha vuelto a invadir una ciudad azotada por la inestabilidad generada por el fatídico huracán Katrina, y las consecuencias deportivas que se han ido produciendo a lo largo de estos últimos años, consumado con el traspaso de su gran figura, Chris Paul. La NBA era consciente de la difícil situación de la franquicia, de la cual era propietaria, la venta a un empresario debía llevar consigo ciertas garantías de mejora inmediata.

El primer puesto del draft de 2012 fue para Anthony Davis, un jovencísimo ala pívot que arrasó en su corto periplo universitario en Kentucky, y que aspira a convertirse de inmediato en el jugador franquicia de este equipo. Las comparaciones no se han hecho esperar, y ya hay quién le ve como un digno sucesor de Kevin Garnett por su forma de juego. Junto a él, en esta nueva hornada de rookies ha llegado, procedente de Duke, Austin Rivers, hijo del entrenador de los Celtics, Doc Rivers. Sin ser un base puro, posee una enorme capacidad de anotación desde el exterior, y la falta de competencia dentro del equipo puede garantizarle minutos para que pueda crecer como jugador, junto a Eric Gordon pueden castigar desde el perímetro con facilidad. Completa la línea exterior el venezolano, Greivis Vasquez, aunque algo irregular en su juego monopoliza gran parte del balón en el juego ofensivo del equipo, otro jugador joven en continuo proceso de crecimiento.

Monty Williams contará con una de las revelaciones de la pasada temporada, Ryan Anderson, jugador con mayor evolución en la NBA, y un arma letal desde el perímetro, su facilidad para abrir las defensas, combinado a su capacidad de juego en 1×1 puede ser el factor de equilibrio que necesiten los Hornets este año.

La juventud de estos Hornets promete dar altas dosis de espectáculo, sin embargo, el lado negativo es que pueden pagar caro esa inmadurez propia de la edad. Aunque las opciones de playoff son remotas, tampoco son 100% descartables, el impacto de Davis puede catapultar al equipo hacia zonas de privilegio, no sería el primer caso de jugador que eleva el nivel de su equipo hasta esas cotas, de momento, uno de los primeros pasos, y quizás de los más importantes, ya esté dado, la recuperación de la ilusión por parte de una afición que ha sido algo castigada estos últimos años.

MEMPHIS GRIZZLIES: 41-25.

La salida de OJ Mayo rumbo a Dallas deja algo huérfana la línea exterior del conjunto de Tennessee, la llegada de Wellington procedente de los Wolves no parece resolver este problema, aunque estamos hablando de una gran lanzador, no dispone de la capacidad de OJ para resolver, en momentos clave de los partidos. Las opciones para esos instantes se reducen a Rudy Gay, otro lanzador compulsivo, y a Zach Randolph, un seguro de vida cerca de la pintura.

Estos últimos años el equipo de Lionel Hollins se ha acostumbrado a las posiciones de playoff, sin embargo esta temporada su potencial se ha reducido, mientras que el del resto de equipos ha aumentado. Generalmente ha mostrado una gran solidez defensiva, y bastante coherencia en ataque, si dejamos a Gay de lado. Los principios básicos no variarán en exceso, la dependencia de la dupla Randolph-Gasol es muy importante, y aunque Marc disponga de un gran contrato como Center en la NBA, debería recibir una mayor parte de los balones de su equipo, no sólo por el tema de anotación, sino por su cabeza privilegiada para leer el juego mediante su magnífica distribución de balón.

El irregular Mike Conley se ha asentado como base titular de este equipo, que cuenta con Jerred Bayless como estilete desde el banquillo. No sería descartable en estos Grizzlies que se produzcan movimientos a lo largo de la temporada, especialmente si los resultados no acompañan, las opciones de playoff disminuyen, y los continuos rumores de venta de la franquicia aumentan las dudas en torno a la estabilidad del equipo.

DALLAS MAVERICKS: 36-30.

Se ha comentado mucho a lo largo del verano que los Mavs volvían a subirse a la senda que les apuntaba como favoritos al anillo. Ese objetivo parece muy lejano, a pesar de la llegada de OJ Mayo, el bloque es un año más veterano, y los primeros síntomas no son muy optimistas, Dirk Nowitzki, la gran estrella germana del equipo, aún no ha disputado ningún minuto, y no formará parte en este comienzo de la NBA. Su calidad sigue intacta, pero la velocidad que ha ido perdiendo a lo largo de estos años nos indica que, en sus piernas no hay más que uno o dos años más de baloncesto con este nivel de exigencia. No es el único, la lista continúa con Shawn Marion, o Vince Carter, dos estrellas del pasado cuyas carreras están llegando a su fin, y cuyas ambiciones ya han sido cubiertas hace años, la falta de motivación puede repercutir negativamente en la competitividad del equipo.

En el interior las piezas que se han sumado también aportan más de lo que ya había la temporada pasada, pero al igual que ocurre en el exterior, los jugadores que llegan son muy veteranos, Chris Kaman, y Elton Brand, el primero es un seguro en el aspecto reboteador, mientras que el segundo tiene esas dosis de talento que le convirtieron en un eficaz, y regular, 20-10 a lo largo de su carrera.

Rick Carlisle ya ha tenido el primer contratiempo grave con Delonte West, el base que en principio, será titular, y que ya ha sido apartado del equipo. La bipolaridad médica confirmada de este jugador le convierte en una bomba de relojería inestable, todo lo contrario de lo que necesita este equipo. No veremos la velocidad de transición que tenían los Mavs de años atrás, el juego controlado, y la buena selección de opciones de tiro marcarán que el equipo de Mark Cuban pueda optar a entrar en playoff, aunque las miradas se centran a dos años vista, cuando se confirme la retirada de ciertos jugadores, y sea necesaria una reestructuración completa de la plantilla.

HOUSTON ROCKETS: 34-32.

Y la bomba saltó, en una traspaso que ha sido noticia a nivel global, los Rockets se han hecho con los servicios de James Harden, el mejor sexto hombre de la liga, que al no alcanzar un acuerdo de renovación por el máximo salarial en OKC, se ha visto obligado hacer las maletas rumbo a Texas. Sus primeras declaraciones apuntan a que se siente preparado para asumir toda la responsabilidad de la franquicia, una declaración de intenciones atrevida, pero fundamentada en su enorme talento, y potencial. Fichaje muy mediático que se une al de Jeremy Lin, procedente de los Knicks, y que llena el espacio vacío dejado por Yao Ming, dentro de la comunidad asiática de la ciudad.

Las expectativas creadas en torno a la figura de Lin han sido infladas a lo largo de estos meses, per, ¿Será capaz de confirmarlas?. Son muchas las voces críticas respecto al elevado contrato que tiene, pero el negocio de la NBA funciona así. Sus antiguos compañeros no le ven capacitado para ser una estrella de la liga, su irregularidad es motivo de esas dudas.

La llegada de Harden ha supuesto la salida de Kevin Martin, otro jugador sobrevalorado en relación a su contrato, y de Jeremy Lamb, infravalorado en Houston, y que encaja perfectamente en los Thunder. El equipo de Kevin McHale cuenta con una batería pobre de interiores, Cole Aldrich, o Asik son sus piezas más importantes, aunque queda ver a Donatas Motiejunas, un joven pívot lituano que maravilló en su etapa de formación. Delfino, Parsons, o Terrence Jones conforman una interesante línea exterior, que aúna calidad, tiro, y defensa, muy completa, y sólida. El movimiento de última hora puede convertirles en uno de los equipos que aspiren a mejorar claramente respecto al año pasado, y las opciones de playoff son más que reales.

 

Por Alex Senra del Cerro
Analista NBA para JGBasket 

 

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