El telón de esta rara temporada se ha bajado definitivamente para los Lakers, y lo ha hecho de una forma contundente con el 4-1 encajado en la eliminatoria disputada ante los Oklahoma City Thunder.

El equipo de Mike Brown se ha despedido hasta la próxima temporada, dejando en el aire numerosas incertidumbres, de todos es conocido que las exigencias históricas de la franquicia obligan a que ésta esté siempre en disposición de ser competitiva en busca del anillo, y lo más seguro que este verano se produzcan importantes movimientos en los despachos del conjunto angelino. Muy poca gente apostaba porque los Lakers consiguiesen imponerse en una eliminatoria a 7 partidos ante los Thunder, y es que el joven equipo, que lidera un estelar Kevin Durant, está llamado a alcanzar importantes cotas esta temporada, atrás quedaron la inmadurez (lógica) de sus jugadores, éstos han evolucionado el equipo bajo las magistral dirección de Scott Brooks, la combinación de talento, físico, y conocimiento del juego los han convertido en uno de los equipos más duros de batir en la NBA, y aspirantes claros al anillo desde que allá por Diciembre diese comienzo la temporada.

El color de la eliminatoria siempre fue azul, el desgaste al que se sometió a Kobe Bryant fue de manual, primero la excelente defensa de Sefolosha, para posteriormente ir alternado a Westbrook, y Harden sobre él, para terminar asfixiándolo con Durant en los finales de partido. Ésta es una de las claves, y de los achaques que se le hace a los Lakers, el pésimo rendimiento de Kobe Bryant en los finales de partido, especialmente en los últimos 5 minutos, en los que los porcentajes de tiro de Kobe fueron pésimos, la mala selección de tiro supuso la dilapidación de diferencias en el marcador que significaron duras derrotas, especialmente a nivel psicológico. Esa debilidad mental fue atacada con la agresividad que corresponde al equipo de Brooks, el trabajo en la pintura de Ibaka, y de Perkins anuló a la mejor pareja de jugadores interiores de la NBA, Gasol, y Bynum. Y es que éste es uno de los puntos críticos que deberá afrontar Kupchak, general manager de Lakers, cómo reestructurar la plantilla en torno a la salida de Gasol, Bynum, o ambos. El morbo de esta eliminatoria estaba en el reencuentro en la pista de Hardem, y Metta World Peace, el mejor sexto hombre de la liga campó a sus anchas por la pista desplegando el inmenso talento que atesora bajo esa barba. Aunque el rendimiento de World Peace no fue decepcionante, si estuvo por debajo de lo esperado, especialmente en el plano defensivo, en el que no fue capaz de reducir la capacidad anotadora, y de dominio del juego de Kevin Durant. Una vez consumada la eliminación, toca volver a ponerse bajo el potente foco de la prensa, analistas, y críticos, que ejercerán una presión enorme sobre la toma de decisiones que Kupchak , y Jim Buss puedan tomar este verano.

Muchos nombres hay sobre la mesa, y sin embargo el principal responsable del juego del equipo parece que puede salir indemne de la criba, Mike Brown ha demostrado que no está a la altura de una franquicia con la tradición, e historia de los Lakers. El perfil de entrenador defensivo ha supuesto un cierto abandono de los aspectos de juego ofensivo del equipo, perdido, y desorientado a lo largo de la temporada, sólo mantenido bajo el abrigo del talento de sus estrellas, especialmente Bryant. Mike Brown concedió barra libre al escolta, quizás para ganarse su confianza, y posiblemente su continuidad en el tiempo en el banquillo. El cambio de rol supuso también variación en los esquemas de juego, con el consiguiente rol de otros jugadores. El principal damnificado fue Pau Gasol, marginado en el juego ofensivo de Lakers se convirtió en tercera, o cuarta opción de ataque, en ocasiones dolía verle perdido en las esquinas del campo esperando un pase que raramente llegaba. La llegada de Sessions a mitad de temporada supuso otro pellizco al escaso pastel del que disponía Gasol en el juego ofensivo del equipo. Sólo Bynum se ha consolidado como segunda opción clara del equipo, aunque su carácter le ha jugado malas pasadas a lo largo de la temporada, siendo algo irregular en su rendimiento. Su presencia en el All Star no le garantiza la continuidad en el equipo, aunque los jefes de Lakers deberían ser conscientes del enorme potencial de este 7 pies, y es que no hay muchos jugadores con un perfil como el de Bynum. Mención aparte merece Metta World Peace, el trabajo realizado por su psicólogo se vino abajo con el famoso codazo propinado a Hardem, sus continuas sanciones, su elevado salario, y su edad también le convierten en carne de traspaso. La renovación del equipo debe empezar, y debe hacerlo desde los cimientos, banquillo incluido, la sombra de Phil Jackson y sus cinco anillos sigue siendo muy alargada. El único intocable es Kobe Bryant, mito en la franquicia angelina, y único jugador en la NBA con una clausula de veto a traspaso, sin embargo han aparecido los primeros rumores que sería el propio Bryant quién solicitaría el traspaso en busca de su sexto, y ansiado anillo. Cuesta ver esta opción, por lo que es más probable que haya una auténtica revolución en los Lakers.

¿ Y qué pasará con Gasol ahora?. Sus declaraciones públicas de anoche tras la eliminación indican que le gustaría continuar vistiendo de oro y grana la próxima temporada, pero que no sabe exactamente cuál será su futuro. Ya desde el comienzo de temporada estuvo en el disparadero, y las críticas sobre su figura han sido continuas a lo largo de estos meses, recibiendo palos de su entrenador, de Kobe, de la prensa, de Magic, etc… Una situación complicada para afrontar la exigencia que tiene la NBA. Hay que reconocer que la temporada de Pau ha sido floja, y las críticas han sido justificadas acorde al sueldo, y status de Pau en la liga, hay que recordar a la gente que está entre el top 7 de salarios, cobrando 18,7 millones, que la temporada que viene se trasformarán en 19 millones, y en 2014 en 19,2 millones. Los Lakers buscan desesperadamente reconstruir el equipo, y parece que Pau no encaja en el proyecto de futuro, y el espacio salarial que dejaría su salida permitiría un mayor margen de maniobra al general manager de la franquicia. ¿Su destino?, eso nunca se puede saber con certeza, los rumores de momento no son muchos, pero a medida que se acerque el día del draft se irán posicionando las novias que desean contar con Gasol en sus filas. La voluntad, y capacidad de elección de Gasol es nula, sólo esperemos que con el cambio pueda recobrar la ilusión, y la confianza que parece haber perdido en su juego en esta última etapa en los Lakers. Por el camino ha conseguido ser el primer español en conseguir un anillo de campeón, pudiendo obtener el segundo en 2010.

 

Por Alex Senra del Cerro
Analista NBA JGBasket

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