Hace unas semanas, Pau Gasol veía como Los Lakers, franquicia más laureada de la NBA junto a los Celtics –17 anillos cada una– retiraban con honores el dorsal 16 con el que ganó dos anillos durante las seis temporadas que defendió los colores púrpura y oro, quedando colgada su camiseta para siempre del Staples Center de Los Ángeles junto a las de auténticas leyendas del baloncesto como Kobe Bryant, Magic Johnson, Wilt Chamberlain, Elgin Baylor, Kareem Abdul-Jabbar, Jerry West, Shaquille O’Neal, Gail Goodrich, James Worthy, Jamaal Wilkes y George Mikan.

Este pasado fin de semana, durante la disputa de la Final Four de la NCAA, se conoció que el mayor de los Gasol entrará a formar del Salón de la Fama de la NBA con la promoción del 23, que estará compuesta por Dwyane Wade, Dirk Nowitzki, Tony Parker, Gregg Popovich, Gene Bess, David Hixon, Gene Keady, Becky Hammon y Gary Blair. La ceremonia se celebrará el sábado 12 de agosto en el Naismitih Memorial Basketball Hall of Fame en Springfield (Massaschussets).

El pívot español reconocía sentirse “extremadamente agradecido y muy emocionado porque esto es todo un honor. Nunca había soñado ser parte de este clase”. No hay que olvidar que entrar a formar parte del Hall of Fame se considera el mayor reconocimiento para un jugador de baloncesto en Estados Unidos. Con esta elección, Pau se convierte en el primer jugador español en formar parte de este selecto club, del que ya formaban parte, como entrenadores, Pedro Ferrándiz (2007) y Antonio Díaz Miguel (1997).

Gasol se ha ganado el respeto dentro y fuera de las canchas, convirtiéndose en el referente de la generación dorada del baloncesto español. Durante sus dieciocho temporadas en la NBA ha participado en seis ocasiones en el All Star Game, siendo titular solo en una ocasión, en 2015, en el Madison Square Garden, protagonizando una de las imágenes más icónicas del deporte español, realizando el salto inicial contra su hermano Marc.

A lo largo de su carrera americana fue derribando puertas para los jugadores europeos. Elegido, en 2001, en la tercera posición del draft por Atlanta Hawks, que traspasaron sus derechos a los Grizzlies, en su primera temporada, se convirtió en Rookie del Año, siendo el primer no estadounidense en lograrlo. Durante sus 18 temporadas en la NBA jugó en Memphis Grizzlies, Los Ángeles Lakers, San Antonio Spurs, Chicago Bulls, Milwaukee Bucks y Portland Trail Blazers. Paralelamente desarrolló una exitosa carrera con la selección española, cosechando once medallas entre Europeos, Mundiales y Juegos Olímpicos.

Pero el legado de Gasol va más allá de las canchas, realizando desde hace más de dos décadas una gran labor solidaria, que comenzó en 2003 cuando fue nombrado embajador de UNICEF. Desde entonces,  ha viajado en varias ocasiones al cuerno de África para participar en diferentes proyectos para acabar con la desnutrición infantil. En 2013, fundó, junto con su hermano Marc, la Fundación Gasol, enfocada en terminar con la obesidad infantil, promoviendo un estilo de vida saludable.

Durante este tiempo, gracias a sus compromisos solidarios ha recibido el Corazón de Oro, en 2004, concedido por la Fundación Española del Corazón, y el Premio al Deportista Solidario 2010, que otorga la Fundación SOS. Además, la prensa especializada le concedió, en 2012, el Walter Kennedy Citizenship Award por su destacado servicio y dedicación a la comunidad. En definitiva, Pau Gasol se ha ganado dentro y fuera de las pistas convertirse en un jugador de leyenda.

 

Por Víctor Escandón Prada
Periodista deportivo y entrenador superior de baloncesto
Gabinete técnico JGBasket

Foto: NBA Photo

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