El baloncesto era la conexión, pero él hablaba de experiencias para la vida. Son esas mismas experiencias las que ayudan a Jose Ramón Cuspinera, con las que quiere crear dudas, inquietudes. Eso sí, siempre dejando claro que lo que suma hay que tomarlo y lo que no aporta a la ecuación, desecharlo. No se trataba de almacenar información en abundancia, si no de almacenar la información que creemos que es importante para nosotros, que nos sirva.

Todo comenzaba con un test de capacidad de coordinación en el que se gano al publico creando rápida expectación y captando atención absoluta. Dejando claro, que ser capaz de coordinarse es algo muy bueno. La humildad también le ha ayudado: “Cuando tengo un ataque de ego o de depresión, miro una foto de la galaxia y me doy cuenta de que soy insignificante, o bien me doy cuenta que mi pequeñez es tremendamente importante.”
Pero lo cierto es que nuestros pensamientos condicionan nuestras acciones. Y a fin de cuentas, la forma de materializar nuestras ideas, lo actos, influyen en el resultado.

Y ahora, cerrad los ojos e imaginaros abriendo una puerta.
Mantén los ojos cerrados e imagina de nuevo esa puerta y a ti intentando abrirla. ¿ Cuando tenéis mas dificultades ? La respuesta directa no es tan importante como lo que aprendemos de Cuspinera: “ Hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes!”

Y no lo intentes solo, tendrás a un equipo a tu lado y a un entrenador al frente. Si no hay reparto de tareas, es imposible que haya trabajo en equipo. Todos sabemos hablar, pero pocos saben escuchar. Escuchar supone vaciar tu mente y dejar que las palabras del otro te llenen. Es un ejercicio de, de nuevo, humildad que hay que entrenar y que por lo tanto requiere de un esfuerzo. Pero cuando se consigue, cuando aceptamos nuestro límite y el conocimiento de la persona que tenemos en frente es posible el reparto y el trabajo en equipo.

Cada realidad es distinta, el cerebro no para de engañarnos. Eso si, creemos que nuestra realidad es la única existente. Mi cerebro se prepara para lo que yo quiera ver y tal es así que incluso lo llegará a ver.

Nos da miedo la incertidumbre, nos da miedo cambiar de pecera, y si sales te puedes dar cuenta de que hay un océano.

Hay que poner los medios y prepararse para conseguir nuestras metas. En el camino habrá quien quiera aprovecharse de nuestra ingenuidad, de nuestra falta de experiencia, de nuestra falta de conocimientos. La forma de enfrentarlo es siempre la misma: aprendiendo, formándonos. Así no sólo alcanzaremos nuestro objetivo, también podremos enfrentarnos a lo que desconocemos. Vuestras experiencias os marcan, las buenas y las malas. Pero pon especial cuidado con las negativas. Al cometer un errores, aprender de ellos, no los llevéis con vosotros. El error es humano. No todas las experiencias terminan bien, pero toda experiencia es buena.

Convertiros en hombres de valor y no de éxito, la magia dura mientras dura el deseo.

 

Por Ignacio Parra
Entrenador de Baloncesto
Colaborador de JGBasket

 

Charla impartida en Colegio Areteia. Madrid el 23 de Abril de 2012