Semana especial en la NBA en la que el Jueves no hubo partidos por la celebración del día de acción de gracias en Estados Unidos, una semana que nos ha dejado la triste noticia del fallecimiento de la hija de Kevin McHale, entrenador de los Houston Rockets, un equipo que se ha transformado esta semana gracias al nivel de juego de su estrella James Harden, magníficamente secundado por Parsons, un alero que está comprando muchas papeletas para obtener el galardón de jugador con mayor progresión esta temporada.

La gira de los Clippers por el Este les ha hecho perder las posiciones de privilegio dentro de la conferencia Oeste, tres derrotas consecutivas tienen la culpa. Denver está recuperando las buenas sensaciones que su plantilla trasmite, esta semana no han conocido la derrota, con un Gallinari ejecutando en los últimos segundos de partido.

Mientras Oklahoma, San Antonio, y Memphis parecen haber conseguido una velocidad de crucero, hay dos equipos en los que se ha instalado la preocupación, Dallas Mavericks, huérfanos aún de su estrella, el alemán Dirk Nowitzki, y Los Angeles Lakers, la llegada de D´Antoni, y la implementación del “run and gun” se le está atragantando a un conjunto que ve como dos de sus pilares más importantes no intervienen en el juego ofensivo del equipo, los números de Howard, y del criticado Gasol son bastante preocupantes, las consecuencias en los resultados son directas, si hay inspiración de los exteriores, y sus porcentajes son altos hay probabilidades de obtener victorias, pero si no, las opciones se reducen, y la imagen no es la deseada.

La semana nos dejó la gran noticia del primer punto en la NBA de Víctor Claver, aunque es un descarte habitual para Terry Stotts, que considera que aún está muy lejos de poder formar parte de las rotaciones de los Blazers.

La recuperación de Kyle Lowry ha devuelto al banquillo a Calderón, el efecto ha sido inmediato, cuatro derrotas consecutivas, alguna por una diferencia muy ajustada, una buena dirección de equipo marca en ocasiones la diferencia entre la victoria, y la derrota.

Mike Dunlap suena ya como posible entrenador del año en la NBA, y es que sus Bobcats van a conseguir igualar el número de victorias que obtuvieron el año pasado, e incluso tienen balance positivo, la dupla formada por Kemba Walker, y el rookie Kidd-Gilchrist está siendo determinante.

Boston, Chicago, e Indiana continúan en posiciones que no son muy cómodas, coqueteando con la no presencia en playoff, aún queda mucha temporada, y la recuperación de gente como Rose, o Granger ayudará a corregir esta situación. La vida sigue siendo gris para los Wizards, quienes tras once partidos disputados aún no conocen la victoria, las bajas de Wall, y Nené son determinantes para este equipo, al igual que la de Kyrie Irving para los Cavs, quienes han encontrado en Varejao, un coleccionista de dobles dígitos en el apartado de los rebotes, los que le permite liderar la NBA en ese apartado estadístico.

La salida de los Knicks por el medio Oeste ha traído consigo las primeras derrotas de este conjunto, aunque no son suficientes aún como para perder la fe, y la ilusión en que puedan aspirar a grandes cosas esta temporada, Carmelo sigue rayando a gran altura, y su consideración para MVP cada día es más fuerte.

Brooklyn se consolida en la zona alta, junto a los Miami Heat, que apoyados en Lebron James han encontrado en Ray Allen ese estilete desde el perímetro que les convierte en una mayor amenaza para los rivales, Udonis Haslem tuvo el honor de superar al gran Alonzo Mourning como máximo rebotador en la historia de la franquicia.

 

Por Alex Senra del Cerro
Analista NBA para JGBasket

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