FINAL DE LA REGULAR SEASON EN LA NBA. COMIENZAN LOS PLAYOFF, ASALTO AL ANILLO. PARTE 2.
Esta madrugada dio carpetazo final a la temporada regular de la NBA. Una temporada comprimida que al fin de los 66 partidos disputados nos han dejado unos enfrentamientos en primera ronda bastante destacables, y un cuadro que vamos a tratar de analizar. Sin grandes sorpresas de última hora, este sábado comienzan unos apasionantes playoff en los que se conocerá un nuevo ganador de la mejor liga del mundo.

CONFERENCIA ESTE

CHICAGO BULLS (1)- PHILADELPHIA SIXERS (8).

A priori no debería tener ningún tipo de problema el equipo de los Bulls para doblegar a un equipo que ya ha visto cumplido objetivos alcanzando los playoff. Sin embargo una excesiva falta de concentración puede alargar la serie más de la cuenta, y es que los Sixers cuentan con jugadores que deben dar un paso más en esta eliminatoria si quieren alcanzar un mayor estatus dentro de la liga, Thadeus Young, o Louis Williams son claros ejemplos. Sin olvidar a la gran estrella Iguodala. Será una eliminatoria en la que el juego interior de ambos equipos está algo desequilibrado a favor de los Bulls, con la contundencia de Noah, y la efectividad de Boozer, enfrente sólo tendrán la oposición de un veteranísimo Elton Brand, y de un Spencer Hawes, lejos aún de los grandes focos de la liga. Dos factores claves que pueden decantar el signo de esta eliminatoria, Luol Deng, y Evan Turner. El primero eficaz, y regular supone el equilibrio perfecto para el juego de los de Thibodeau, el segundo está ante una de las últimas oportunidades para ser alguien dentro de la NBA, hay que recordar su elevada posición en el draft, y el nulo rendimiento que ofrece a su equipo.

La figura intermitente de Rose pide a gritos no alargar la temporada en exceso, su estado físico sólo le ha permitido jugar 39 partidos, y es una incógnita hasta donde puede elevar el nivel del equipo en playoff. Su capacidad de desequilibrio en el 1×1, y su rapidez comprimen tanto las defensas que dos excelsos tiradores como Kyle Korver, y Hamilton pueden sumar con facilidad desde el perímetro. Destacable es el paso hacia delante de CJ Watson con la baja de Rose.

BOSTON CELTICS (4)- ATLANTA HAWKS (5)

No será la primera vez que estas dos franquicias se encuentren en la primera ronda, y en el recuerdo de los aficionados están las batallas libradas años atrás. Ambos equipos se conocen perfectamente, y el margen de sorpresa puede ser reducido. La solidez del conjunto de Doc Rivers es la mayor arma de los célticos para afrontar esta serie, su excelente trabajo defensivo le convierte en uno de los equipos que menos puntos encaja, y esto le permite tener un mayor control sobre el ritmo de los partidos. No hay que olvidar el factor psicológico, dado que será la última eliminatoria para este big three que ha marcado una época en el estado de Massachusetts. El paso hacia delante de Brandon Bass tras el despido de Jermaine O´Neal es más que destacable. Pero donde realmente se va a ganar o perder esta eliminatoria es desde el perímetro. La batería de excelsos tiradores en ambos equipos es interminable. El duelo anotador entre Ray Allen-Joe Johnson puede ser tremendo. Hay mayor calidad en el equipo de Boston, la figura de Pierce es más alargada que la de Marvin Williams. Pero a profundidad de banquillo los de Atlanta parten con ventaja, la solidez en el tiro de Hinrich, o de Pargo, unido al talento de Tracy McGrady puede ser determinante.

Destacar la figura de un Rajon Rondo que apunta a mega estrella de la liga, y que para muchos es el mejor base de la NBA en la actualidad. Su liderazgo, y capacidad para aportar en varios aspectos estadísticos está fuera de toda duda. Su gran punto negro es el lanzamiento exterior, sus porcentajes son pésimos. Otra de las claves será la ausencia en esta primera ronda de Al Horford, lesionado de su músculo pectoral, aunque Zaza Pachulia ha dado el paso adelante que se esperaba, la figura de Garnett se antoja como decisiva para decantar la eliminatoria. Podemos esperar un desenlace en sexto-séptimo partido.

INDIANA PACERS (3)- ORLANDO MAGIC (6)

Todo a favor para la gran revelación de esta temporada, el equipo de Indiana no tendrá  en frente la colosal, y determinante figura de Dwight Howard. A diferencia de otras temporadas en las que se fracasó, Granger ha sido capaz de bajar su aportación ofensiva de tal forma que el resto de jugadores han podido tener mayor implicación en el juego colectivo. Un total de 8 jugadores superan los 10 puntos de media por partido, un hecho prácticamente inédito en la NBA, más tendente a depender de las estrellas. La fuerza del colectivo, y la ilusión son mayores que las de su rival, que está esperando finalizar la temporada para reorganizar la franquicia de tal forma que puedan mantener a Howard. Y eso pasa en gran medida por la destitución de Stan Van Gundy, ese hecho es la sangre que alimenta a ciertos tiburones que tiene en el vestuario.

El salto de calidad de Ryan Anderson, y las actuaciones de JJ Redick son los únicos alicientes de Orlando, dado que el rendimiento de jugadores como Turkoglu, Richardson, Duhon, y especialmente Jameer Nelson están lejos de lo que marcan sus salarios. Si los Pacers están acertados desde el perímetro pocas opciones para el conjunto de Florida. Cabe destacar la figura de Paul George,  y George Hill. La sensatez mostrada por David West, alejado del afán de protagonismo que reclamó en Hornets, ayuda enormemente a alcanzar ese equilibrio tan necesario para poder pasar esta primera ronda.

MIAMI HEAT (2)- NEW YORK KNICKS (7)

La eliminatoria con mayor morbo, y probablemente la más mediática. Dos colosos con objetivos diferentes, mientras Miami está asentado desde hace ya varios años en la cúspide de la liga, el equipo de Nueva York anhela recuperar la gloria de tiempos muy pasados, alcanzar de nuevo las cotas que se espera de una de las franquicias más míticas de la NBA. La realidad de ambos conjuntos es diferente. Hay que recordar lo bien que supuso el cambio de entrenador a mitad de temporada en los Knicks, la llegada de Woodson supuso un plus de confianza para un grupo de jugadores algo erráticos en la etapa D´Antoni. La irrupción de Lin supuso una dosis de ilusión que todavía perdura, su baja, sin disminuir la confianza e ilusión colectiva, ha supuesto un mayor equilibrio en el balance de pérdidas de balón, disparadas con el jugador de origen asiático.

La batalla será  encarnizada entre dos estados de forma a nivel MVP, el de Lebron James, y Carmelo Anthony, siendo la gran oportunidad para éste segundo con todos los focos centrados sobre su figura. Lebron, al igual que todo Miami anda con un objetivo en la mente, el anillo, pero esta eliminatoria será una dura prueba de fuego para ellos. Es necesario comprobar el estado de forma de Wade, algo renqueante a nivel físico, la capacidad de la dupla Wade-Lebron de cerrar las defensas debe ser aprovechada por dos jugadores fichados para aparecer en estos momentos, Shane Battier, y Mike Miller. La figura de Bosh puede sufrir en la pintura ante la contundencia de Stoudamire, y Chandler (con opciones reales de ser mejor defensor de la NBA). La figura de JR Smith será determinante para los Knicks si quieren tener opciones de dar la sorpresa, su capacidad para salir desde el banquillo, y revolucionar los partidos es única. Todos los aficionados tendrán el placer de sentarse frente al televisor, y disfrutar de esta eliminatoria, en la que Miami parte como favorito, pero donde unos Knicks cargados de ilusión, confianza, y talento pueden ser capaces de dar la sorpresa.

 

CONFERENCIA OESTE

SAN ANTONIO SPURS (1)- UTAH JAZZ (8)

No es descartable que la eliminatoria no se alargue en exceso, y más habiendo aprendido de los errores por exceso de confianza ante Memphis la temporada pasada. Conseguir el mejor record de la temporada para este equipo es una inyección de confianza, y de realidad, saber que sólo Oklahoma puede pasarles por encima impulsa las opciones de este veterano equipo, que jamás había visto tan barato la opción de llegar a una final en el salvaje Oeste. Duncan parece disfrutar más que nunca sobre el parquet, y la regulación de minutos por parte de Popovic será determinante a estas alturas de la temporada. Ha ayudado que se haya asentado la figura de Splitter como recambio natural de garantías. Los dos fichajes realizados no hacen más que confirmar esa ambición por el anillo. Dos complementos de lujo como Boris Diaw, y Stephen Jackson dan otro salto de calidad al equipo, además de aportar equilibrio, y veteranía. Los secundarios de Popovic (Neal, Splitter, y Green) aumentan la profundidad de esta gran plantilla comandada por el General galo, Tony Parker, cuyo duelo con Devin Harris se antoja muy desequilibrado.

Y es que nadie apuesta por Utah, equipo en pleno estado de transición aún desde la marcha de Jerry Sloan, habrá que comprobar qué sensaciones deja el «Butler» Hayward en playoff, puesto que su progresión está siendo más que destacable desde su llegada a la NBA. El trabajo fajador de Millsap, y especialmente de Al Jefferson es la base sobre la que se cimientan las escasas opciones de los de Utah. ¿Alguien espera el renacer de Devin Harris?. Es otra gran oportunidad para engancharse de nuevo a ser considerado un referente de la liga, su tiempo se agota, y el escaparate de esta eliminatoria es inmejorable.

MEMPHIS GRIZZLIES (4)- LOS ANGELES CLIPPERS (5)

Otra eliminatoria que los aficionados desearían que llegase al séptimo partido, y es que se antoja muy igualada, y entretenida. Dos franquicias relativamente jóvenes que tratan de dar pasos hacia delante en el objetivo de alcanzar mayores cotas en la liga. La batalla en la pintura puede ser determinante, la capacidad de pase de Paul sobre sus interiores, y el juego de pick and roll, puede ser una tortura para la defensa Grizzlie. Marc Gasol, y Zach Randolph van a sufrir ante la intimidación, y fortaleza física de gente como Griffin (del que se esperaba alguna evolución más en su juego este año), DeAndre Jordan, o Kenyon Martin, estos dos últimos especialistas en la intimidación. Precisamente ese cierre de la zona obliga a llevar más la responsabilidad del juego ofensivo de Memphis sobre jugadores como Rudy Gay, o Mayo, ambos encantados de poder lanzar más a canasta. Sus porcentajes marcarán que puedan abrirse más los espacios en la pintura, y aparezcan las oportunidades para que Gasol pueda campar a sus anchas en la distribución de juego.

Parar a Chris Paul no será tarea sencilla, pero será necesaria para Memphis, y más tras la ausencia por grave lesión de Billups. ¿Estará Mike Conley a la altura?. A profundidad de banquillo parte con ligera ventaja los Clippers, la veteranía de Butler, y la irrupción de Nick Young, supera la irregularidad de Tony Allen. No es descartable ver la táctica del «Hack a Blake» en esta eliminatoria, su escaso 52% desde la línea de tiros libres invita a pensar seriamente esta opción para los de Lionel Hollins. Junto a la de Heat-Knicks esta eliminatoria promete espectáculo.

LOS ANGELES LAKERS (3)- DENVER NUGGETS (6)

¿Realmente alguien cree que será un paseo militar para Kobe, y los suyos?. Si Lakers no es capaz de analizar y comprender lo que esta eliminatoria les exige, tienen muchas opciones de irse a casa a las primeras de cambio. La alegría en el juego ofensivo de Denver, unido a los altos porcentajes que puedan tener en días de inspiración pueden suponer un muro demasiado alto para el conjunto angelino. El sistema de Mike Brown condena las cualidades de ciertos jugadores, y hace depender en exceso del talento, por otro lado inmenso, de Kobe Bryant, y su inspiración. Tradicionalmente el equipo de Colorado se le atraganta. La inteligencia de Kobe en esas fases irregulares en los porcentajes de tiro, debe aparecer para repartir mayores responsabilidades en el juego colectivo de los Lakers. Que Gasol dormite por las esquinas esperando la llegada del balón no es la mejor opción para este equipo. La capacidad de conexión entre Bynum, y Gasol ha demostrado ser un arma realmente eficaz dentro de la NBA, dado que no hay pareja interior con tal combinación de poderío, y calidad. El estado mental de Bynum, y su autocontrol debe ser clave. Más que nunca Matt Barnes debe dar un paso adelante (habrá que comprobar su estado de confianza), dado que Metta World Peace se auto descartó con una de las agresiones más salvajes vistas sobre un parquet. La dupla Sessions, Blake, deberá hacer frente al talento de Andre Miller, y la velocidad, y desequilibrio de Ty Lawson.

La batería de exteriores de Denver es para echarse a temblar: Gallinari, Lawson, Affalo, Wilson Chandler, y Corey Brewer. Todos, y cada uno de ellos puede irse por encima de los 20 puntos con suma facilidad, el día que tres de ellos anden inspirados en los porcentajes las probabilidades de victoria se multiplican. El control por el ritmo de partido será clave, los ritmos altos que propondrá Denver castigarán la racanería de unos Lakers que están ante una eliminatoria trampa. El control de pérdidas de Lawson, y Miller es determinante. Otro inconveniente para Lakers es que Mike Brown mira al banquillo, y sólo hay desolación. La aparición en la rotación de Jordan Hill en los últimos partidos es un intento de involucrar más a una plantilla corta, que aún acusa la baja de un jugador como Odom.

OKLAHOMA CITY THUNDER (2)- DALLAS MAVERICKS (7)

Es prácticamente un milagro que Dallas pueda dar la sorpresa ante Oklahoma, dos equipos con características, y perfiles de jugadores diferentes, y también con estados de ánimo bien opuestos. El empuje de la juventud de los de Scott Brooks difiere de la cierta apatía de un grupo de jugadores veteranos que alcanzaron la gloria la temporada pasada. El agotamiento físico de Nowitzki es evidente, aunque cuando tienes el talento del germano es mejor no provocarlo, el nivel de Jason Kidd corresponde al de un jugador de 39 años, lejos de las exigencias de la élite de la liga. Sin embargo la inteligencia de Kidd puede jugar un papel decisivo, dado que no serán pocas las invitaciones que hará a Westbrook a forzar malas situaciones de tiro. Y es que ese es precisamente uno de los talones de Aquiles de ese equipo, los bajos porcentajes, y el afán de protagonismo del joven, e impulsivo base. Ese arma de doble filo supondrá la eliminación automática de Dallas si el criterio de Westbook se traduce en mejores porcentajes desde el perímetro. El duelo entre los dos mejores sextos hombres de la liga (Jason Terry, y James Harden) es otro aliciente de esta eliminatoria, la calidad del segundo frente a la veteranía del primero.

La eliminatoria también supone una última oportunidad para jugadores como Carter, o Marion, ya en el declive de sus carreras, pero también para un Fisher que ha vuelto a ver una opción para conseguir el que sería su sexto anillo de campeón, la solidez mostrada años atrás en esta fase de la competición deberá ayudar a madurar a los jóvenes que tiene alrededor. Ibaka, y Perkins pueden campar bajo los tableros a sus anchas, pero sufrirán en defensa, especialmente si es Durant el encargado de defender a Dirk. Por tercer año consecutivo ha sido el máximo anotador de la NBA, es junto a Lebron James el principal favorito al MVP, credenciales suficientes para hablar del gran protagonista de esta eliminatoria, y de estos playoff, Kevin Durant.

 

Por Alex Senra del Cerro
Analista NBA, JGBasket

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