El Oeste vuelve a convertirse en una conferencia terriblemente dura, en la que los ocho puestos de acceso a playoff están muy caros. La mayor parte de estrellas universitarias que harán su debut en la NBA han recaído en esta conferencia, este hecho unido al trabajo de varias franquicias en los despachos, ha vuelto a potenciar el nivel de competitividad que vamos a poder presenciar en esta temporada. La división Noroeste vuelve a ser una de las más atractivas para los aficionados, y una de las más mediáticas en España, dada la presencia de dos de nuestros internacionales, Ricky Rubio, y el recién llegado, Víctor Claver.

DENVER NUGGETS: 38-28.
Todo aficionado al que le guste el juego rápido, atrevido, y directo, debe tener como referencia al equipo de George Karl. El gusto por el juego dinámico, y con tendencia ofensiva impera en la filosofía de este gran entrenador, y la trayectoria que lleva en la franquicia le ha ido permitiendo pulir ese estilo de juego, aderezándolo con jugadores que encajan a la perfección en dicho estilo. Hay que recordar también que Denver es otro de los afectados por el seísmo Howard, las piezas que ha ido perdiendo respecto a la temporada pasada tienen un peso inferior a la gran incorporación realizada, Andre Iguodala, procedente de los Sixers, y que ayudará a dar mayor solidez a este equipo.

La capacidad para generar lanzamientos desde el exterior es muy alta, la velocidad, y verticalidad de Ty Lawson posibilita tiros cómodos para el resto de jugadores de perímetro, como Brewer, y Chandler. La movilidad de sus jugadores interiores también permite que entren en la dinámica de juego rápido que el equipo pretende llevar a cabo, la explosión de Koufos, o la irrupción de Kenneth Faried son claro ejemplo de ello. Habrá que estar atentos a las actuaciones de Javale McGee, el tremendo físico de este jugador ha sido pulido a lo largo del verano en sesiones específicas para mejorar su juego, esa evolución podría elevarle a un nuevo status dentro de la NBA, este año comprobaremos hasta dónde puede elevar su listón.

Otra gran incorporación es la del base francés Evan Fournier, muy del gusto del entrenador, y con un talento inmenso, demostrado ya desde las etapas de formación. No será rookie del año, pero copará algún que otro titular, y disfrutará de unos minutos que le harán progresar como jugador. No podemos olvidarnos del último gran nombre de esta plantilla, Danilo Gallinari, otro jugador al que le sobra talento, y que puede alternar varias posiciones sobre el campo, un comodín perfecto que se asociará a Iguodala para llevar a los Nuggets a playoff, y poder soñar con romper el muro que supone la primera ronda.

UTAH JAZZ: 36-30.
Tras la salida de Jerry Sloan, esta franquicia está en proceso de volver a encontrar una identidad propia que le ayude a estar de forma regular en los playoff, y de momento Tyrone Corbin no consigue encontrar la fórmula del éxito. La mezcla de jugadores veteranos, y jóvenes, en ocasiones, suele ocasionar un choque entre las características de todos ellos, que es muy difícil de gestionar a la hora de diseñar un estilo de juego apropiado. Aunque los principios defensivos son muy claros, el equipo tiende de cierta anarquía en ataque. La llegada de Mo Williams, o de Jamaal Tinsley tratará de reconducir este aspecto desde una mejor coherencia en la dirección de juego.

El punto fuerte de este equipo es el poderío que tienen en su pareja de interiores, Al Jefferson, y Paul Millsap, sobre los que recae prácticamente la totalidad del juego ofensivo del equipo. Su labor en el plano defensivo permite dotar de una mayor solidez a los Jazz, ambos jugadores cuentan con Enes Kanter en la rotación, que poco a poco va adquiriendo mayor experiencia en la liga, y de Derrick Favors, cuya versatilidad debe asentarle en la rotación de 3-4 dentro del equipo. El gran atractivo del equipo es el joven Gordon Hayward, un prometedor alero procedente de la Universidad de Butler, y que se ha asentado como titular. Si aumenta su capacidad de liderazgo cobrará mayor importancia de la que ya tiene en Utah, gran tirador, buen defensor, un jugador más que correcto en muchas facetas del juego, todo un lujo para Corbin.

El año pasado, la presencia en playoff fue testimonial, perdiendo claramente 4-0, esta nueva temporada van a sufrir para alcanzar esa cotizada plaza, sobre el papel, hay varios equipos que han confeccionado mejores plantillas, el trabajo, y la regularidad marcarán el éxito o no este año.

MINNESOTA TIMBERWOLVES: 26-40.
Las buenas sensaciones del año pasado se tiraron por tierra con una lamentable parte final de temporada, en la que llegaron a encadenar un balance de 4-22, alejándoles de cualquier opción de soñar por el playoff. El binomio formado por Ricky Rubio, y Kevin Love dio bastantes alegrías a sus aficionados, pero el sabor a decepción estuvo presente en las declaraciones de todos los jugadores al concluir la temporada. Rick Adelman supo entender mejor que nadie las virtudes de sus jóvenes jugadores, y el juego ofensivo de los Wolves fue uno de los más vistosos de la NBA. Las situaciones de juego rápido, y de pick and roll formaban el eje fundamental sobre el que se vertebraba todo el ataque de los de Minnesota.

Respecto al año pasado hay ciertas bajas como las de Tolliver, o Webster, aunque la bajas más importante es la de Michael Beasley, un jugador llamado a realizar grandes cosas en la liga, pero que sin embargo, no tiene la cabeza lo suficientemente amueblada como para asentarse como referencia en cualquier equipo. A pesar de estas bajas, la nómina de incorporaciones hace ilusionar aún más a sus aficionados. La grata noticia de la vuelta de Brandon Roy a las pistas supone un empujón definitivo para la línea exterior, carente el año pasado de suficiente poder ofensivo como para ser una alternativa anotadora a Love, y es que Roy es uno de los mejores escoltas que han aparecido en la NBA en la última década. Junto a ellos, la dupla de rusos formada por Andrei Kirilenko, y Alexey Shved. El primero aportará un equilibrio, y experiencia más que determinantes, y el segundo esas dosis de talento que tanto han maravillado por el viejo continente.

Son muchos nombres los que conforman una plantilla profunda, y de calidad, desde el trabajo impagable en la pintura de un Pekovic que cada día crece más como jugador, a Derrick Williams, quién tras una temporada algo decepcionante debe dar un paso adelante, a Chase Budinger, un eficaz alero que aportará, a diferencia de lo existente el año pasado, una serie de puntos desde el banquillo importantes para no perder la cara a los partidos.

De inicio contarán con las bajas de Rubio, y Love por lesión, pero el equipo está confeccionado para poder alcanzar los playoff, objetivo prioritario para todos los estamentos de la franquicia, deseosos de volver a rememorar tiempos gloriosos en los que las aspiraciones tenían forma de anillo. Ese objetivo está aún muy lejos, pero las bases que se están cimentando pueden ser lo suficientemente sólidas como para poder estar a disposición de alcanzarlo en un futuro.

OKLAHOMA CITY THUNDER: 47-19.
Los actuales subcampeones de la NBA tienen como misión seguir creciendo como equipo, y avanzar otro paso más hacia la gloria, el último es el de conseguir el anillo de campeones. Con un bloque idéntico al de la campaña pasada, sólo cabe destacar la incorporación de Hasheem Thabeet, un proyecto de estrella que estancó su progresión al debutar en la NBA, y que puede estar ante una de sus última gran oportunidad para jugar en esta liga, su labor en la rotación de Ibaka, y Perkins puede ser determinante.

Otro aspecto que puede beneficiar al equipo es la finalización del contrato de Harden, y es que ya se sabe el rendimiento de los jugadores cuando se acerca la hora de negociar sus nuevos salarios. Una vez conseguida la renovación de Ibaka, claro aspirante al título de mejor defensor de la NBA, el equipo volverá a girar en torno a Russell Westbrook, y Kevin Durant, ambos asentados en el top10 de la liga. Durant perseguirá su cuarto título consecutivo de máximo anotador, aunque la competencia puede tenerla en casa, y es que Westbrook se destaca por su increíble capacidad anotadora, sin embargo deberá dejar de lado su obsesión por la anotación para centrarse en madurar como jugador, y dirigir a sus compañeros en pista, gran reto, que antojamos será determinante si OKC desea alcanzar el anillo.

Scott Brooks volverá a ser el entrenador jefe de este joven equipo cuya ambición puede ayudarles a llegar a lo más alto, la competencia será feroz en los playoff, pero el nivel físico mostrado en la temporada pasada, unido al talento de los Durant, Westbrook, Harden, o Ibaka, hace que ningún objetivo parezca imposible.

PORTLAND TRAIL BLAZERS: 28-38
Había tiempos en los que los nombres de Oden, Roy, y Aldridge hacían ilusionar a los aficionados de Oregón con algo importante, sin embargo un lustro después, sólo LaMarcus ha conseguido asentarse como líder de este equipo que lleva varios años tratando de buscar un lugar en los playoff. Con una de las plantillas más jóvenes de la liga, éstos jugadores deberían tener suficiente margen de error como para poder crecer para el futuro. No parece que éste vaya ser el año de los Blazers, Terry Stotts sigue sin contar con jugadores determinantes, sólo la figura del alero francés Nicolás Batum parece acompañar con ciertas garantías a la de Aldridge, y es insuficiente viendo la competencia de la conferencia Oeste.

Nuevas caras parece que se asentarán en el quinteto titular, el base procedente de Weber State, Damian Lillard aportará su capacidad de anotación desde el perímetro, mientras que Meyers Leonard tratará de formar una buena dupla junto a LaMarcus, capacidad de rebote, e intimidación son las señas de identidad de este poste. Otra incógnita será saber el rol de Nolan Smith, un prometedor base procedente de Duke, que decepcionó en su primer año NBA.

El toque español lo aportará Víctor Claver, quién tratará de romper ese gafe histórico por el cual ningún europeo ha triunfado en esta franquicia. Su fragilidad defensiva, y su falta de agresividad pueden pagar un peaje muy caro, los minutos en pista de los que dispondrá serán muy limitados, y más a medida que la temporada vaya avanzando, si no se produce un cambio radical en su estilo de juego no será descartable verle en muchos partidos no jugar ni un sólo minuto. Destacar también la presencia de otro ex-ACB, Joel Freeland. Año de transición, sin opciones claras de playoff para este equipo, con la mira puesta en el próximo draft de 2013.

 

Por Alex Senra del Cerro
Analista NBA para JGBasket

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